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Zoológicos: Haciendo las Preguntas Correctas

Por Kate Kempton




La mayoría de los zoológicos pretende educar a sus visitantes acerca de los animales y promover la conservación de fauna silvestre. Pero si un zoo está para cumplir su mandato de educar al público, debe hacer mucho más que meramente exponer animales de vitrina para que nosotros miremos. Sin embargo esto es todo lo que la mayoría de los zoos hace. La educación del público sobre los comportamientos naturales y los modos de vivir de los animales es sumamente difícil si los animales son separados de su contexto natural y exhibidos en ambientes poco naturales. Lamentablemente, en muchos zoológicos el visitante ocasional sólo ve animales que, en el mejor de los casos, están aburridos y son aburridos para mirar y, en el peor de los casos, actúan de manera anormal o autodestructiva. Para ser justos, algunos zoos realizan una tentativa honesta para educar a los visitantes sobre los estilos de vida y las relaciones de los animales, su hábitat, y las amenazas que ellos comúnmente afrontan en estado salvaje. Ellos esperan que los visitantes del zoo se marchen con un mayor respeto hacia las criaturas salvajes y un deseo de convertirse en seres comprometidos con la fauna y las cuestiones medioambientales. Desafortunadamente, la mayoría de los visitantes se van de los zoológicos sin aprender mucho de nada; de hecho, la mayor parte del público de los zoos es incapaz de identificar tan siquiera la especie de fauna más común que haya observado. Esto apunta a que la observación de animales enjaulados en realidad puede ser una barrera para la educación. La mayor parte de los visitantes de los zoológicos pasan aproximadamente 30 segundos ante cada muestra expuesta. Ellos visitan el zoo para estar entretenidos y si no disfrutan frente a una jaula, rápidamente siguen adelante hacia otra. Esta rápida inspección de los animales,"como de paso", hace poco por facilitar el aprendizaje. Y muchos zoológicos alimentan este deseo de entretenimiento público aumentando el número de especies, montando más exhibiciones y buscando modos insólitos de atraer a la gente. Algunos zoológicos se ocupan de la cría en cautiverio de especies en peligro de extinción, pero en general esto hasta ahora ha beneficiado sólo a un puñado de especies. La cría excesiva de especies que no se encuentran en vías de extinción es común y los excedentes a veces son vendidos a individuos u organizaciones para usos poco éticos, inhumanos o comerciales. Independientemente de lo que Ud. piense sobre el valor de los zoológicos en general, las visitas a zoológicos son excursiones comunes para los niños de Norteamérica. Tanto como padre o maestro, es importante saber cómo evaluar la relativa humanidad de los zoológicos y su contribución a la educación y la conservación. Los zoológicos son tan variados como los animales que ellos alojan. Algunos son bien administrados y comparativamente humanos; otros son crueles de plano. Algunos ofrecen programas educativos hechos y derechos; otros ni siquiera fijan carteles con los nombres de los animales sobre las jaulas. Unos participan en programas de conservación legítimos y se ocupan de la cría de especies en vías de extinción; otros son simplemente estafas lucrativas para artistas del dólar rápido. Hay aproximadamente dos docenas de zoológicos principales en Canadá, y más de 150 en los Estados Unidos. La mayor parte de estos son miembros de las asociaciones nacionales de zoológicos que practican alguna forma de autorregulación. Pero hay también miles de zoológicos marginales, colecciones de animales salvajes y espectáculos ambulantes que no son miembros de las asociaciones de zoos y están completamente sin regulación. Por esta razón, es importante para padres y profesores saber cómo juzgar sus condiciones.

Existen dos modos simples de evaluar un zoo:

1) hacer preguntas y
2) observar y analizar el comportamiento de los animales y las jaulas en las que ellos viven.

Antes de que Ud. vaya al zoo, pregunte a funcionarios del zoológico lo siguiente:

1. ¿Cuál es el propósito principal del zoo?
2. ¿Cuántas especies tiene el zoológico?
3. ¿Cuántas especies amenazadas o en peligro tiene el zoo?
4. ¿Participa el zoo en algún programa de crianza de animales en vías de extinción?
5. ¿Qué proporción del presupuesto del zoo es invertida en trabajo de campo de conservación?
6. ¿El zoo ha vendido o entregado animales a zoológicos no acreditados, circos, instituciones de investigación o distribuidores de animales en el pasado?
7. ¿Ha eliminado el zoo el excedente de animales por otros motivos que no sean de salud en los pasados dos años? En caso contrario, ¿dónde dirigen el sobrante de animales?
8. ¿Cuenta el zoo con algún programa de enriquecimiento para ayudar a mantener a sus animales ocupados?
9. ¿Es el zoo miembro acreditado de alguna asociación nacional de zoológicos?

Si Ud. está preocupado por cada respuesta que recibe o si Ud. es incapaz de obtener respuestas, puede decidir visitar el zoo por adelantado para ver cómo son almacenados y cuidados los animales.
Primero, mire a los animales. ¿Parecen ellos saludables? ¿Hay alguna llaga obvia o herida? ¿Observa ojos supurantes, zonas irritadas o sarnosas o pérdida de plumas o de piel? ¿Los animales están activos o más bien aletargados? Posiblemente, Ud. no notará muchos signos de herida física, porque los animales lastimados a menudo son mantenidos fuera de la vista pública hasta ser curados. Sin embargo, hay otros signos de que las cosas pueden estar mal. Movimientos repetitivos sin sentido llamados "comportamientos estereotipados" a menudo son asociados con pobres condiciones de cautiverio. Estas conductas incluyen marchar hacia adelante y hacia atrás, caminar en círculos, el balanceo de un lado al otro, sacudidas de cabeza y torcimiento de cuello, morder o lamer los barrotes de la jaula, excesivo acicalamiento(buscar zonas peladas)y la auto-mutilación (masticación de piernas, colas mordidas, cabezas golpeadas). Estos comportamientos no son esporádicos sino que constituyen patrones de acción. Observe muy de cerca para ver si cualquiera de estas conductas está presente.
Ud. también puede evaluar el zoo al mirar con ojo crítico las jaulas y recintos. Preste atención a las medidas. ¿Son lo bastante grandes como para permitir alguna actividad real o los animales pueden moverse sólo unos pocos pasos en una u otra dirección? ¿Cuánto espacio usarían estos animales encerrados si estuviesen en el hábitat natural? ¿Las jaulas para pájaros son más horizontales que verticales? Las aves vuelan horizontalmente: jaulas tan altas, estrechas son poco beneficiosas. ¿Son los recintos impermeables? ¿Proporcionan un refugio cálido en invierno y protegen del sol en verano? ¿Los animales pueden salir de la vista pública? ¿Están las jaulas y los recintos limpios y en buen estado? ¿Hay cables salientes, clavos o piezas metálicas afiladas que pudieran ser peligrosos para los animales? Se trata solamente de sentido común.
Si Ud. está inseguro, vaya a la biblioteca e investigue las necesidades de los animales que a Ud. le preocupan. Revise los artículos que enriquecen los ambientes de los animales. Los juguetes, estructuras para treparse, cajas de arena o tierra y otros elementos que ayuden a ocupar el tiempo del animal. Jaulas áridas, estériles, tienen más probabilidad de causar tensión por aburrimiento e inactividad que aquellas que se encuentran llenas de objetos que el animal puede usar. Los monos deberían tener buenos aparatos para balancearse y trepar; animales que hurgan deberían tener bastante terreno para excavar en él; y troncos de árbol, hojas y pajas hacen jaulas más interesantes para los animales que contienen. Todas las jaulas deberían proporcionar acceso a agua limpia y potable para los animales. No se engañe por las jaulas que parecen grandiosas, pero que de hecho no tienen nada.
Algunos zoológicos tienen elaboradas escenas de jungla pintadas sobre las paredes de sus jaulas albergando animales de selva tropical, más aún, no están provistos de ramas, troncos o tierra reales. Otros son grandes, pero ofrecen poco que hacer a los animales. La calidad del espacio es tan importante como la cantidad. Controle la seguridad. Las jaulas y puertas deberían estar cerradas. Ud. a veces encontrará una valla que rodea las jaulas del animal. A esto le llaman barrera de contención y su propósito es mantener al visitante del zoo a una distancia segura de las jaulas de los animales. Algunos zoológicos tienen pocas de tales barreras. Se sabe de visitantes de zoológicos que han introducido sus dedos por la malla de las jaulas, resultando rasguñados o mordidos. Heridas más serias, como la pérdida de un miembro, no son tan insólitas. Busque una cerca perimetral alrededor del zoo. Una valla perimetral ayuda a salvaguardar de vándalos el zoo y desalienta a los animales para que no abandonen la propiedad del zoológico en caso de escapar de sus jaulas. El personal del zoo tendría que supervisar constantemente las actividades para garantizar la seguridad del público y de los animales. Búsquelo. El zoo no debería estar sin vigilancia.
Finalmente, revise los materiales educativos y los carteles escritos en las jaulas y recintos. Cada animal debería ser identificado claramente. Su clasificación en el hábitat natural, comportamiento y otros datos deberían precisarse también. Es una buena idea llevar una cámara a lo largo de su visita al zoo. Tome imágenes de los animales, sus jaulas y sus letreros. Asegúrese de que Ud. fotografía todo lo que le preocupa. Dedique una mirada de experto en animales a esas fotos. Los niños parecen sentirse naturalmente inclinados hacia los animales. Su contacto debería fomentar el respeto y el justo temor. Como padre o maestro, Ud. debe cuestionarse si su visita a un zoológico puede proporcionar un marco de referencia capaz de alentar ese respeto, que es tan vital para la educación. Si siente que debe ir al zoo, por favor asegúrese de que hace una decisión correcta y que sólo serán elegidos los zoológicos más responsables para salidas de campo. Zoocheck Canadá proporciona una lista de control para evaluar las condiciones en los zoológicos. Póngase en contacto con Zoocheck para obtener una copia.

"La vida de un animal de circo no es ninguna vida en absoluto". - Zoocheck

 

Adaptación de un artículo de Kate Kempton que originalmente apareció en la edición de diciembre 1994 - enero 1995 de Green Teacher magazine.


Traducido por Alejandra Patricia Moyano




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