¿ Qué
es la vivisección ?

"La baza mayor de los vivisectores radica en el secreto y la sacralización
de sus experimentos" (Dr. G. Noto.)
"Según nuestros conocimientos actuales, no se pueden comprobar
ni el efecto probable de los medicamentos, ni su eficacia, ni su inocuidad
en los humanos mediante la experimentación en animales."
(Pr. Herbert Hensel, farmacólogo)
Antecedentes
de la vivisección
La vivisección
(disección de un animal vivo) se remonta al siglo II con Galeno,
médico de gladiadores, que desafía los principios hipocráticos
(hoy en día aún vigentes) y comienza a publicar una serie
de supuestos descubrimientos científicos, hoy probados como falsos,
obtenidos en animales. Galeno fue el médico oficial de la iglesia
católica, y durante siglos la medicina estuvo sumida en el atraso
por culpa de la prohibición religiosa de diseccionar cadáveres
humanos. Es sólo a partir del Renacimiento cuando la rigidez
de estas normas cede, en Italia y en el resto de Europa comienzan a
estudiarse cadáveres y empieza el verdadero progreso de la medicina.
Esta tendencia se ve frenada a mediados del s. XIX con la aparición
del fisiólogo francés Claude Bernard, quien niega validez
a la observación clínica y eleva los laboratorios a la
categoría de altares de la ciencia moderna, provocando una difusión
masiva de los experimentos con animales que lleva a toda una serie de
errores científicos. La base de la teoría de Bernard era
que bastaba reproducir cualquier enfermedad humana en un animal, averiguar
el método de su curación y extrapolar el mismo al ser
humano, algo ridículo a la luz de los conocimientos actuales.
Ningún avance científico es atribuible a los resultados
de la experimentación en animales, sino a pesar de ellos y gracias
a afortunadas coincidencias. La reducción de la mortalidad, el
alargamiento de la esperanza de vida y la disminución y erradicación
de algunas enfermedades que antes causaban estragos en nuestro medio
(cólera, tifus, sepsis puerperal, difteria, tuberculosis...)
se deben a la mejora en la alimentación e higiene (alcantarillado,
desinfección...) y a los análisis estadísticos
y clínicos de la medicina preventiva y la epidemiología
(gracias a esta última se vio la correlación entre el
consumo de tabaco y un mayor riesgo de incidencia de cáncer de
pulmón, o la ingesta de grasas saturadas y un mayor riesgo de
padecer enfermedades cardio-vasculares).
Aplicaciones reales de la vivisección
En cierta medida
es comprensible que hace siglos algunos científicos pensaran
erróneamente que los animales no-humanos eran un modelo para
las enfermedades y el estudio del cuerpo humano sano. Hoy en día
sabemos que esto no es así en modo alguno debido a las divergencias
fisiológicas y bioquímicas entre las distintas especies,
e incluso entre individuos de una misma especie.
Actualmente, nuestros conocimientos nos exigen reeducar nuestra mente
y actitud frente a la Ciencia, para hacerla más fiable y válida
(para nuestro beneficio y el de los animales no humanos). Por ello,
no tiene sentido el tan utilizado chantaje emocional, pidiéndonos
que elijamos entre nuestro perro y nuestro hijo, ya que de lo que se
trata es de elegir entre buena y mala ciencia.
Una buena parte de las pruebas en animales corresponde a investigación
en cosmetología, que no es obligatoria (de hecho la comercialización
de productos cosméticos testados en animales será prohibida
en la UE a partir del 31 de diciembre del 2004). Otro gran porcentaje
de la experimentación en animales se dedica a la industria bélica,
este tipo de experimentos, como puede imaginarse, son especialmente
crueles.
La ley de la vivisección subyacente a todos estos experimentos
es el siguiente absurdo: "Lo que se demuestra hasta cierto punto,
se demuestra en su totalidad"
Primer factor de error: diferencias entre especies
Las diferencias
entre seres enunciadas por Hipócrates se confirman incluso de
madre a hijo, de un sexo a otro, y, con más razón, de
una especie a otra. Cada especie animal (e incluso cada individuo) posee
un sistema inmunitario cuya función radica en la eliminación
de posibles patógenos, células cancerígenas, etc.
Esto implica que existe una susceptibilidad entre especies (o individuos)
diferente frente a las infecciones por microorganismos (como ejemplo
claro podemos recordar las miles de muertes que causaron los virus de
los colonos españoles en los indígenas americanos, quienes
no estaban inmunizados, por poner un caso, frente a la gripe).
Estas diferencias en el sistema inmunitario explican las reacciones
de rechazo en los transplantes y, especialmente, en los xenotransplantes
(entre diferentes especies). Recordemos que, a pesar de los millones
invertidos en la manipulación genética del sistema inmunitario
de animales para crear transgénicos, y los experimentos consistentes
en transplantar hígados de babuíno a cerdo, todos han
acabado en fracaso.
Determinados animales utilizados para la investigación toleran
sustancias nocivas o mortales para el humano, pero mueren o enferman
con las que son inofensivas para nosotr@s. Ejemplo: los gatos metabolizan
tan lentamente la aspirina que les resulta muy tóxica, las ratas
no sintetizan la vitamina C, la penicilina es mortal para las cobayas,
pero éstas, al igual que los pollos y los monos, pueden consumir
grandes dosis de estricnina que mata a los humanos. Otro ejemplo: la
digitalina, tan beneficiosa para los enfermos del corazón, fue
declarada tóxica en 1.911 a raíz de experimentos en animales;
el cloroformo es tóxico para los perros; una dosis de atropina,
suficiente para matar a un ser humano, es insuficiente para conejos
y cabras. El arsénico no daña a las ovejas, pero las almendras
pueden matar a zorros y pollos; la morfina anestesia y calma al ser
humano, pero excita violentamente a gatos y a ratones. Etc. Estos ejemplos
denotan la falta de fiabilidad y validez de los datos extraídos
de diferentes especies animales, ya que en última instancia hacen
del ser humano la cobaya final. Las diferencias entre especies nos confunden
y apartan del camino científicamente correcto a seguir para desarrollar
fármacos adecuados y pueden llegar a que se lancen al mercado
fármacos perjudiciales o letales para los humanos (recordemos
el ejemplo clásico de la talidomida).
Segundo factor de error: mantenimiento y sufrimiento de los modelos
Los animales utilizados
en la experimentación no pueden ser modelos fiables debido a
las condiciones artificiales, tanto de su mantenimiento y estabulación,
como de las causas provocadas que los llevan a enfermar. En el laboratorio,
los animales están privados de espacio, de luz natural, de vida
social y son torturados, frecuentemente unos a la vista de los otros,
de manera que los desequilibrios fisiológicos provocados por
esta mezcla de ansiedad, dolor y terror necesariamente altera de manera
muy poco científica cualquier resultado obtenido por estos medios.
Tercer factor de error: artificialidad
Además de
las condiciones artificiales de vida de los animales, esta mal llamada
ciencia:
- Se empeña
en recrear el fenómeno de la enfermedad, dejando la causa a
un lado. Por ejemplo: la investigación contra el cáncer
se basa principalmente en recrear el fenómeno tumoral para
erradicarlo, pero no en investigar las causas o los factores predisponentes
de la enfermedad que volverá a manifestarse. De hecho, sólo
en humanos existen más de 200 tipos de cáncer que afectan
los diferentes órganos, tejidos y células, y el desarrollo
de los carcinomas en las diferentes especies animales es distinto.
- Intenta contagiar
a animales sanos con las enfermedades que los humanos desarrollamos
debido a factores genéticos, medioambientales, psicológicos,
alimentarios o de comportamiento.
- Administra las
substancias en los animales de forma distinta a la que se realiza
en los humanos. Por ejemplo, la nicotina intravenosa administrada
a ratas, frente a la inhalación por el ser humano. Éste
es el caso del controvertido test de la dosis letal 50 o DL50, que
se sigue realizando aún a pesar de que el gobierno del Reino
Unido no autoriza más licencias para realizarlo y que la OCDE
decidió eliminarlo de las directrices y aconseja utilizar métodos
in vitro (reunión 31, noviembre del 2000).
- Se expone regularmente
al animal a determinada sustancia, cuando el humano lo hace de forma
irregular (como en el caso del test Draize en el ojo del conejo, por
ejemplo para probar un champú).
Animales utilizados
y áreas de investigación
Cientos de millones
de animales son torturados reiterada e incesantemente en laboratorios
de todo el mundo cada año. En España dicha cifra se estima
en torno a 700.000 individuos. Muchos proceden de entornos salvajes,
pero también de criaderos o perreras. Las especies comúnmente
utilizadas en laboratorios de todo el mundo son:
- Ratas, ratones,
cobayas, hamsters, conejos. En experimentos sobre: colesterol, afecciones
cardiacas, cáncer, trombosis, pruebas de toxicidad, LD50, Test
Draizé de irritabilidad de ojos, defectos de nacimiento.
- Primates (balbuinos,
chimpancés). Usados principalmente en investigación
de defectos de nacimiento, hepatitis B, ortopedia, SIDA, estudios
dentales, hipertensión, reproducción, poliomielitis,
vacunas y en investigación militar.
- Perros (especialmente
beagles), gatos incluyendo crías y caballos: en cirugía,
en medicina, en pediatría, neurología, urología,
ginecología y veterinaria.
- Ovejas y cerdos.
En medicina e investigación militar (radiación, armas
químicas...), xenotransplantes, ingeniería genética,
clonación. También se utlizan anfibios y peces para
la investigación.
"Ahora, cuando
las nuevas investigaciones han permitido progresos reales y han demostrado
ampliamente el carácter no científico de la vivisección,
cabe preguntarse por qué la gente se empeña aún
en utilizar animales en los laboratorios". (Dr. L.Franken)
¿Por qué continúa la experimentación
con animales?
Existen inmensos
intereses económicos en la vivisección, que mantienen
una inercia a que las cosas sigan como están. La industria farmacéutica
es una de las más poderosas del mundo. Todos los sectores implicados,
como doctores que basan sus carreras en experimentos con animales, suministradores
de animales, constructores de material experimental, además de
las propias compañías farmacéuticas, ejercen todo
su poder para impedir que las cosas cambien. A pesar de que la Organización
Mundial de la Salud reconoce como esenciales sólo unos 240 medicamentos,
existen decenas de miles de ellos en el mercado mundial.
Bibliografía
- "HOLOCAUSTO",
Dra. Milly Schär-Manzoli
- "El Tabú
de las Vacunaciones", Dra. Milly Schär-Manzoli
- "Ciencia
sin fronteras" - Conferencias de la LIMAV (Liga Internacional
de Médicos contra la Vivisección)
- "Apocalípsis
ébola" , Dra. Milly Schär-Manzoli
- "Por qué
debe cesar el genocidio de los animales", Dr. Vernon Coleman
- "La Matanza
de los Inocentes", Vídeo de la LIMAV
- "La Dictadura
de los Laboratorios Farmacéuticos", Dr. Louis Von de Brouwer.
- "Salud
e Infección. Auge y decadencia de las vacunas", de Fernand
Delarue (de la Liga para la Libertad de Vacunación).
- Vernon Coleman,
"Por qué debe cesar el genocidio de los animales",
ed. Libros Límite, Barcelona, 1992
- Ray Greek y Jean
Swingle Greek "Sacred Cows and Golden Geese : The Human Cost
of Experiments on Animals", Ed. Continuum, NY, EEUU, 2000
- Hans Ruesch:
"Slaughter of the Innocent", ed. Civitas, NY, EEUU, 1986.
- Richard Ryder:
"Victims of Science. The Use of Animals in Research",
ed. Davis-Poynter, Reino Unido, 1975
- "Liberación
Animal", Peter Singer
- Archivos de ALA.
"La vivisección
es una ruleta rusa cuya última víctima es el ser humano"
(ALA)
Cada vez que un humano prueba por primera vez una substancia, aunque
ésta haya sido experimentada mil veces en animales, ese humano
correrá los mismos riesgos que si dicha substancia no hubiese
sido probada. Tod@s somos cobayas.
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2002 Alternativa para la Liberación Animal (ALA)
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Madrid - España
Telefax: 91 532 84 95.
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