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Contaminación transgenica del maíz indígena mexicano
CIEPAC;
CHIAPAS, MEXICO
Las empresas que desarrollan estos productos transgenicos mantienen
en su discurso que son necesarios para combatir el hambre, reducir el
uso de las agroquímicos, aumentar las cosechas y promover la
biodiversidad. Sin embargo, es todo lo contrario.
La contaminación transgenica ya ha llegado a extremos peligrosos
en el maíz indígena mexicano. Esta ya acelerándose
la perdida de la soberanía alimentaria no solo de las comunidades
indígenas, sino del país. En algunos de los Boletines
"Chiapas al Día" de 2001, se ha hablado ya sobre los
Organismos Genéticamente Modificados (OGM's). En ellos se explico
que los transgenicos implican la transferencia de un gen de una planta,
animal, microorganismo (bacteria o virus), hasta de seres humanos, a
otro organismo con el fin de incorporarle la característica determinada
que proporciona ese "gen", y que se puede ir heredando a sus
descendientes. Por ejemplo, compartirle a otro ser vivo un "gen"
que le de un color o tamaño determinado; o para acelerar el crecimiento
o aumentar el peso. Hay otros productos transgenicos para agregar una
determinada calidad nutritiva. Los resultados son producto de la ingeniería
genética que crean organismos que no podrían existir en
la naturaleza bajo condiciones normales.
La mayoría de los cultivos transgenicos están diseñados
para promover los productos agro tóxicos de la misma empresa.
Cerca de 73% de los cultivos transgenicos actualmente sembrados están
genéticamente modificados con una resistencia a un herbicida,
producida por la misma empresa que produce la semilla transgenica. El
herbicida más común en este caso es el glifosato de la
marca "Round Up" de la empresa Monsanto. En México
se conocen como "Ranger", "Faena" y "Rival".
En algunas comunidades indígenas ya han comenzado un proceso
de información y resistencia a utilizar estos productos.
Al restante 26% de los cultivos transgenicos, se les ha incorporado
genes de una bacteria llamada Bacillus thuringiensis (Bt), que existe
naturalmente en el suelo y que segrega una sustancia que mata larvas
de un grupo grande de insectos. Este insecticida natural, usado por
los agricultores desde los anos 1920, ha sido patentado y apropiado
hoy por las empresas transnacionales para crear cultivos transgenicos
con genes Bt, que conlleva los siguientes riesgos: posibilidad que los
insectos desarrollen resistencia a esos cultivos transgenicos; o que
estos cultivos Bt eliminen a insectos necesarios para la biodiversidad.
Las toxinas de Bt podrían incorporarse al suelo a través
de los restos de los vegetales, pudiendo tener efectos negativos en
los organismos del suelo; y, además, podrían moverse a
través de las cadenas alimenticias. En los Estados Unidos (EU),
alrededor de 30% del maíz es genéticamente modificado
con el pesticida Bt. Y recordemos que anualmente México importa
millones de toneladas de maíz de los EU, y empresas como Maseca
usan este maíz para sus productos industriales. Por cierto, el
ano pasado la empresa Archer Daniel Midland adquirió el 22% de
las acciones del Grupo Maseca (Proceso 1301; 17 octubre 2001). Por otro
lado, el maíz Bt es uno de los cultivos transgenicos usados mas
ampliamente en los EU y no ha causado la disminución de la aplicación
de pesticidas, sino que su uso ha seguido al mismo nivel desde su introducción
comercial hace 6 anos. Alrededor de 6.2 millones de hectáreas
de maíz Bt fueron sembrados en el ano 2000.
La toxina Bt ha sido usada ampliamente en al fumigación desde
hace décadas y es considerada aceptable bajo regulaciones orgánicas
cuando hay un problema de peste. El Bt se descompone rápidamente
limitando el desarrollo de resistencia por parte de las pestes; es mas
barato y no es tan peligroso como los insecticidas sintéticos.
En el caso que se desarrollase resistencia, se cambia la forma o empleo
de su uso. De hecho, no hay evidencia de que el uso mitigado del Bt
haya desarrollado resistencia. Sin embargo, la versión transgenica
del Bt es diferente porque esta presente en cada célula de cada
planta (raíces, hojas, granos, tallo y polen), por largo tiempo
e independientemente si hay peste o no. Hay varios estudios que demuestran
que los niveles de residuo de la toxina bacteriana quedan en el suelo
hasta 234 días después de la cosecha, pero en sus primeros
6 anos, los transgenicos Bt si han causado el desarrollo acelerado en
pestes. En los EU se han creado estrategias para mitigar el desarrollo
de resistencia, tal como la creación de refugios de cultivos
"no-BT", pero no ha sido implementado con mayor eficacia.
Hay miles de variedades de plantas y su diversidad genética refleja
la diversa geografía, naturaleza, clima, tierras y microregiones,
que dan distintos sabores, colores o resistencias. Sin embargo, los
organismos genéticamente modificados son genéticamente
idénticos en cualquier parte. El Bt esta diseñado para
un gusano, el barrenador europeo, que solo existe en Europa y los Estados
Unidos. Y más preocupante es el impacto del Bt sobre la población
"no blanco" como la mariposa monarca y otros insectos "beneficiosos".
No se sabe todavía el impacto sobre otros insectos, animales
y luego los humanos, que forman una cadena en red de interdependencia.
Los impactos implican, no solo el colapso del ecosistema al nivel local,
sino regional o más amplio todavía. Es mas, además
de afectar los organismos "no blanco", también afectan
los enemigos naturales de las pestes, destruyendo el equilibrio del
ecosistema. En lugar de promover un sistema integrado del manejo de
pestes, que respete el ecosistema, y que sobre todo mantiene bajo control
las pestes, los OGM's crea un campo casi estéril y susceptible
a mas pestes todavía.
Hay ejemplos de impactos dañinos en la salud humana de soya genéticamente
modificada con la nuez de Brasil. Por su lado, el Ministerio de Alimentos
y Medicamentos de los EU ha admitido que no entienden totalmente las
alcances de OGM's y la salud humana. En el caso de la Asociación
Medica Británica se ha pronunciado por una moratoria sobre todo
tipo de alimentos genéticamente modificados hasta que haya mas
investigación.
Hasta la fecha, no existe ningún cultivo transgenico comercial
que busque mejorar el rendimiento. Todos están diseñados
con un insecticida (cultivos Bt), que sean resistentes a una marca especifica
de herbicida (en su mayoría, Round Up-glifosato de Monsanto),
o para retardar el proceso de maduración (ejemplo: jitomate Flavorsvr).
Además, todo los OGM's están protegidos por patentes,
por lo cual para su uso se requiere pagar una regalía anual a
la empresa, por usar su "tecnología". Así, comentarios
de que la contaminación "mejorara la biodiversidad",
que "es solo flujo de genes" y que "reducen los costos
de producción" con los transgenicos, confunden y son falsos.
El anuncio de la contaminación genética del maíz
mexicano vino después de una serie de eventos preocupantes:
- El año
pasado, 200 millones de costales de maíz contaminado de una
variedad de maíz transgenico, el StarLink de la empresa transnacional
Aventis S.A., por no ser aprobado para el consumo humano debido al
riesgo de provocar reacciones alérgicas, tuvo que ser destruido.
- La empresa biotecnológica
estadounidense Monsanto ha demandado a mas de 400 campesinos / granjeros
de los Estados Unidos y Canadá por guardar sus semillas transgenicas
patentadas por la empresa. El campesino canadiense, Percy Schmeiser,
fue demandado por que en su tierra creció una planta transgenica
que se contamino de las tierras del vecino quien si le compro la semilla
a Monsanto.
- El "Programa
Comida para la Paz" de los Estados Unidos (EU), ha sido denunciado
por ONG's como Acción Ecológica, ya que la contaminación
genética esta siendo destinada a varios países como
ayuda alimentaria a Bolivia, Colombia y Ecuador, enviando maíz
y soya con altos niveles de contaminación de hasta un 90%.
Las empresas transnacionales están avanzando en romper la capacidad
de los países y pueblos en generar sus propios alimentos.
- El 15 de octubre
de 2001, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas
en ingles) de los EU, anuncio la aprobación del maíz
transgenico Bt por 7 años más. La EPA no tomo en cuenta
nuevos reportes sobre los impactos alergenicos del maíz Bt,
la ineficacia de los cultivos, ni estudios de impacto ambiental. Las
empresas que cuentan con variedades de maíz Bt todavía
disponible son Syngenta, Monsanto, Pioneer/DuPont y Dow, mismas que
distribuyen sus semillas en Chiapas por medio de los programas gubernamentales.
La aprobación se hizo a pesar de las protestas que realizaron
varias organizaciones y redes de la sociedad civil quienes advertían
de los peligros sobre la biodiversidad y la salud humana.
- El informe anual
del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se convirtió
en un fuerte defensor de los transgenicos y de las empresas transnacionales
de agrobiotecnologia. El PNUD planteo que los cultivos transgenicos
son la única alternativa para los países subdesarrollados
para proveer alimentos y cuidar el medio ambiente, y no como una tecnología
inmadura, con fallas y peligros intrínsecos. El informe represento
en términos muy claros el apoyo de la ONU, bajo Koffi Anan,
a las multinacionales.
- El Departamento
de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) anuncio el permiso de
la tecnología "Terminator" con su socio del sector
privado Delta & Pine Land y sus tres patentes. Esta tecnología
diseña semillas genéticamente modificadas para producir
semillas estériles y no dejar a los campesinos la posibilidad
de guardar su cosecha y resembrar. La empresa Syngenta también
anuncio en Julio de 2001 que llevaría a ensayos de su variedad
"Traitor", rompiendo su promesa de no comercializarla. El
discurso de las empresas biotecnológicas ha cambiado con la
contaminación del maíz mexicano: ahora hay que promover
la tecnología "Terminator" no para evitar que los
campesinos guarden sus semillas, sino para prevenir la contaminación
de genes no deseados. Cabe de mencionar que mil 400 millones de campesinos
dependen de sus semillas guardadas para sobrevivir.
La contaminación
del maíz mexicano
El 18 de septiembre de 2001, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (SEMARNAT) confirmo lo que muchas organizaciones de la sociedad
civil temían: la contaminación genética del maíz
mexicano. La "contaminación genética" implica
la incorporación de genes foráneos hacia organismos (cultivos)
naturales o criollos, que no se puede realizar sin la ingeniería
genética. Aunque la ingeniería genética suena muy
desarrollada, en la practica es bastante imperfecta e imprecisa. El
descubrimiento del maíz contaminado fue a raíz de una
investigación de la Universidad de California en Berkeley encabezado
por Dr. Ignacio Chapela, quien lo comunicó a funcionarios del
Instituto Nacional de Ecología (INE) y la Comisión Nacional
para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) en Mayo de
2001. Chapela y su equipo tomaron muestras de maíz en octubre
y noviembre de 2000 en la Sierra Norte de Oaxaca y de una tienda de
Diconsa. A pesar de sacar muestras de zonas retiradas, los resultados
mostraron una contaminación genética considerada alta,
entre 3 a 10%. Las frecuencias de contaminación son tan altas
que mas que un incidente local, es nacional. Las muestras fueron comparadas
con muestras antiguas de la Sierra Juarez oaxaquena y del Valle de Cuzco
en Perú. Las dos muestras salieron negativas. Los resultados
fueron publicados en la prestigiosa revista Nature en noviembre de 2001
pese a la fuerte critica por parte de la industria biotecnológica
y otros científicos.
El INE y la CONABIO realizaron muestreos en Oaxaca y Puebla para confirmar
los resultados de la investigación de Chapela y Quist. (Se puede
ver el documento "Evidencias del flujo genético desde fuentes
de maíz transgenico hacia variedades criollas" en www.ciepac.org,
capitulo de biodiversidad; o en www.laneta.apc.org/biodiversidad). Las
muestras fueron divididas entre el Centro de Investigaciones y Estudios
Avanzados (CINVESTAV) y el Instituto de Ecología de la UNAM.
Ambos tomaron muestras de 20 localidades en Oaxaca, 2 en Puebla, y finalmente
de la tienda de Diconsa en Ixtlan de Juarez. Los resultados del CINVESTAV
fueron entregados el 14 de septiembre de 2001. Su informe declaro que
15 de 22 localidades mostraron evidencia de materia transgenica; y 11
localidades, del Valle de Tehuacan y la Sierra Norte, mostraron entre
3% a 13% de semillas contaminadas. Sin embargo, cuatro localidades mostraron
niveles de contaminación genética significativamente mas
alta, entre 20% y 60%. Estas localidades se encuentran en los municipios
de Ixtepeji y Tlalistac, en los Valles Centrales; Nochixtlan, en la
Mixteca, y Santa Maria Ecatepec, en la parte sur de la Sierra de Juarez.
En la muestra tomada en los almacenes de Diconsa en Ixtlan de Juarez,
el 37% de los granos dieron resultados positivos. Sin embargo, los resultados
de la UNAM siguen en espera.
Existen varias hipótesis sobre la fuente de contaminación:
- Contaminación
genética del maíz importado de los EU: Mexico importa
alrededor de 6 millones de toneladas de maiz de los EU cada ano, de
los cuales aproximadamente un 33% es maiz transgenico, mezclado y
no etiquetado. Maseca lo usa para la elaboración de productos
industrializados y para la elaboración de tortillas.
- Migración
de gente de los EU: Historicamente, muchos campesinos que han trabajado
de manera temporal en los EU han intercambiado semillas.
- Contaminación
antes de la moratoria en 1999: A pesar de la politica nacional de
una moratoria de ensayos de maiz transgenico desde 1998, la politica
solo toco el cultivo y no la importacion del grano para el consumo
humano.
La Unión
Europea, junto con Japón, han prohibido la importación
de maíz de los EU debido su falta de etiqueta y su segregación.
Sin mercado externo y con mucho maíz transgenico, los EU aprovechan
las políticas "relajadas" de otros países como
México para exportar sus productos. La semilla (grano) importada
de los EU debe pasar por un tratamiento de calentamiento. Sin embargo,
en un estudio llevado a cabo a finales del 2000 mostró que del
80-90% de las semillas pudieron germinar, o sea contaminar en caso de
cultivarse. Pero lo más preocupante es que la moratoria del cultivo
del maíz transgenico en México se vence en abril de 2002.
Las comunidades indígenas tienen que plantear urgentemente una
estrategia para evitar la contaminación de sus tierras.
Los transgenicos implican, por naturaleza, el desplazamiento de variedades
locales. Para México es extremamente serio y ya existe el primer
caso de contaminación genética de un centro de origen
de una planta, en este caso el maíz indígena de Oaxaca.
En México, la contaminación genética representa
una amenaza no nada mas para la cultura y medio ambiente, sino para
la seguridad alimentaria. Cientos de millones de personas dependen del
maíz como su fuente principal de alimentos. La contaminación
genética en centros de origen, sin importar la frecuencia, puede
tener impactos mayores cruzando con variedades locales y silvestres,
a pesar de que el polen de maíz es considerado "pesado";
ademas de amenazar la sobrevivencia de especies silvestres en centros
de origen, en este caso el teosinte. El hecho de que México comparte
la frontera con los EU, el país con el mayor nivel de contaminación
mundial, en nada le favorece. Según estudios preliminares, la
contaminación del maíz mexicano la origino del maíz
transgenico Bt.
Con la introducción de transgenicos existe la posibilidad de
crear "súper-malezas" o cruces con variedades silvestres,
como el maíz y el teosinte. Hay numerosos ejemplos de "súper-malezas"
como resultado de contaminación genética, sobre todo en
el cultivo de colza, usada por aceite comestible. Muchos campesinos
consideran el teosinte una "maleza", pero si se incorporan
genes resistentes a herbicidas o con propiedades de insecticida, puede
quedar fuera de control de los campesinos.
La postura del gobierno mexicano, pero sobre todo de algunos funcionarios,
ha sido lamentable. De acuerdo con la perspectiva de la administración
foxista sobre la visión de "modernizar" y convertir
el campo mexicano en competitivo a nivel mundial, los campesinos e indígenas
pobres salen sobrando, como se manifiesta en el Plan Puebla-Panamá,
que centra el objetivo en grandes plantaciones de monocultivos con grandes
capitales de las transnacionales más poderosas del mundo. Es
la conversión a cultivos rentables al mercado internacional,
principalmente a los EU. Desde su punto de vista empresarial-gubernamental,
los transgenicos son la única vía de desarrollo y modernización.
El mismo gobernador de Chiapas apoya e impulsa esta política
siendo una correa de transmisión de las políticas federales
al campo. Lejos estamos de ver, como en Brasil, que un gobierno y un
pueblo decidan declarar a su estado libre de transgenicos y se enfrenten
a las transnacionales que quieren controlar la producción y los
precios.
Por otro lado, el subsecretario de la SAGARPA, Víctor Manuel
Villalobos Arambula, afirmo que "Estas organizaciones que protestan
[contra los transgenicos] viven de vender terrorismo ecológico"
(Reforma, 28 de agosto 2001). Pero como sucede con los altos funcionarios
al servicio de las empresas transnacionales, como Enron y otras estadounidenses
que convirtieron a George Bush en presidente y a otros en legisladores,
el Dr. Villalobos, además de ocupar el puesto de subsecretario,
es consejero del "gigante genético" Grupo Pulsar que,
junto con sus subsidiarias Savia y Seminis (la compañía
más grande del mundo de semillas horti-frutícolas), es
una empresa mexicana que esta impulsando la agricultura biotecnológica
para México y cuenta con grandes inversiones en Chiapas. De hecho,
Seminis es el líder mundial de semillas de hortaliza. Por ello
no es de extrañar las actitudes de los funcionarios de gobierno
vinculados a los intereses económicos de las transnacionales,
quienes deberían de renunciar por representar un conflicto de
intereses.
En el desmantelamiento del sector agrícola mexicano vía
privatización y el "dumping" (importación por
debajo de su precio) de maíz industrial de los EU esta, en parte,
la raíz de la crisis agrícola en México. Las importaciones
de maíz arriba de la cuota establecida en los propios reglamentos
del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN),
viola dicho acuerdo, y no se cuenta con ninguna respuesta jurídica
por parte del gobierno mexicano. El maíz de los EU es altamente
subsidiado (costos de producción, uso del agua, agro tóxicos
y maquinaria), y por eso se exporta a México y otros países
a "bajo" costo.
La amenaza de que México puede perder su mercado externo ya es
una realidad y esta perdiendo aceleradamente su soberanía alimentaria,
sin embargo todavía se puede rectificar antes de que sea demasiado
tarde. La perdida de la seguridad alimentaria en México tiene
mas que ver con la política, y no con la falta de nuevas tecnologías.
En pocas palabras, el futuro de 25 millones de campesinos (de los cuales,
el 75.2% vive en alta marginación) esta en peligro. México
tiene la capacidad de aumentar su producción de 6 millones de
toneladas de maíz para satisfacer el consumo nacional. Sin embargo,
a raíz de la contaminación genética del maíz
Bt "Starlink" y las políticas de prohibición
de la importación de transgenicos del Japón y la UE, al
maíz no transgenico de Brasil se le han abierto las puertas al
mercado externo (Reuters, diciembre 21 de 2001). De hecho, importadores
están pagando una premium de 6 a 7 dólares mas por tonelada
de maíz en comparación al de los EU. Así, el mercado
internacional esta dispuesto a pagar un precio mayor por otros productos
no transgenicos como es el caso de la soja brasileña. Incluso,
la demanda para forraje no transgenico también ha aumentado en
la Unión Europea.
Y es que ante cualquier nueva tecnología, cualquiera que fuera,
es necesario tomar precauciones. Por ello, el "Principio de Precaución"
esta reconocido como fundamento en la implementación de cualquier
nueva tecnología. De hecho el principio esta incorporado en la
Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo (articulo
15) y el Protocolo de Cartagena sobre bioseguridad. El principio también
se ha incorporado en legislación nacional en varios países,
como Canadá, Australia y Suiza. El director de la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) en México, Augusto Simoes López, manifestó
que hay que tratar con cautela las semillas y productos transgenicos,
y esperar entre 15 y 20 anos para determinar que no tendrán efectos
negativos en la salud humana y en el medio ambiente. (La Jornada, Octubre
16 de 2001). Contrariamente, el subsecretario de Desarrollo Rural de
la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca
y Alimentación (Sagarpa), Antonio Ruiz García, manifestó
que "Los transgenicos tienen su lado malo y bueno, pero lo que
no podemos seguir permitiendo es que México continúe perdiendo
viabilidad frente al mercado externo".
En lugar de aceptar estas supuestas nuevas tecnologías, México
debe invertir en el apoyo y respaldo a la agroecologia que empodere
a los campesinos, y desvincule al campo del sistema del mercado mundial
y del uso de agrotoxicos. Se debe promover la capacitación y
rescate del manejo integrado de pestes (MIP) para reducir el uso de
los agrotoxicos, y fortalecer la capacidad de comunidades locales. México
debe promover políticas que respeten las costumbres, la alimentación
y la cultura de los pueblos. Los Acuerdos de San Andrés van mas
allá de los usos y costumbre políticos o sociales, van
a la sobrevivencia de los pueblos indígenas que tiene sus fuentes
de vida en la madre tierra. También es necesario crear una programa
real y viable de soberanía alimentaria basada en el derecho de
producir por uno mismo. Hay que detener la importación de maíz
transgenico de los EU y llevar a cabo un diagnostico de todo el país
para determinar el nivel de contaminación e implementar medidas
inmediatas para remediar la contaminación del maíz mexicano.
Diversos sectores de la sociedad debieran sumarse a la denuncia popular
ante la Profepa; o hacer donaciones para conseguir equipos de análisis
de OGM's, que son costosos para las comunidades indígenas, con
el fin de que mantengan un monitoreo permanente sobre las posibles contaminaciones
transgenicas.
Ryan Zinn
Fuentes: BioScience; Environmental Entomology; Science; Accion Ecologica-FoE
Ecuador, FOBOMADE; Pesticide Action Network; Nature Biotecnology; INE-CONABIO;
Department of Botany and Plant Sciences, University of California; British
Medical Association; Reuters; La Jornada; Hilbeck,A.,W.J.Moar, M.Pusztai-Carey,
A.Filippini, and F.Bigler; FAO; RAFI; Molecular Ecology.Vol.8.; http://www.i-sis.org/FoodborneIllnesses.php;
http://vm.cfsan.fda.gov/~dms/ds-tryp1.html; revista Proceso; Reforma.
CIEPAC es miembro del Movimiento por la Democracia y la Vida (MDV) de
Chiapas; de la Red Mexicana de Accion Frente al Libre Comercio (RMALC;
www.rmalc.org.mx); de la Convergencia de Movimientos de los Pueblos
de las Americas (COMPA; www.sitiocompa.org); de la Red por la Paz en
Chiapas; de la Semana por la Diversidad Biologica y Cultural http://www.laneta.apc.org/biodiversidad;
y del Foro Internacional "Ante la Globalización, el Pueblo
es Primero", Alternativas contra el PPP.
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Mexico Program Director of Global Exchange, at the following address:
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