
Los
ataques de tiburón suelen empañar la diversión veraniega, pero
el mayor predador de todos se encuentra fuera del agua, sentado
en algún restaurante o tenedor libre. Por un trozo de carne, ya
sea de pollo, cerdo o tiburón, el más grande predador -el ser
humano- mata billones de animales al año (entre los que se hallan
50 millones de tiburones). Por su parte, los tiburones matan un
promedio de 10 seres humanos anualmente, en todo el mundo. Pero,
a diferencia de los humanos, los tiburones son carnívoros por
naturaleza. No pueden plantar vegetales, hornear pan, ni ir al
supermercado.
Para
que halla pescado en los mercados o en los platos de los restaurantes,
enormes redes son desplegadas en los océanos, deglutiendo todo
lo que encuentran en su camino. Debido a que no son monitoreadas,
los animales atrapados pueden sufrir durante días. Cuando las
redes son recogidas, uno puede encontrarse con delfines, tortugas
y focas, junto con peces que murieron sofocados y tienen sus ojos
colgando, debido a la presión que ejerce el agua sobre sus cuerpos,
cuando son traídos bruscamente de profundidades cercanas a los
10 metros. Otros todavía están vivos cuando son abiertos por el
estómagos y las agallas.
Las
heridas que sufren las víctimas de ataques de tiburón, pueden
ofrecernos un pequeño pantallazo de la traumática experiencia
que viven estos peces cuando son sacados de su ambiente, para
ser devueltos luego de que, se les ha mutilado las aletas. Mientras
estos regresan al fondo del mar ahogándose y sangrando hasta morir,
sus aletas parten hacia "delicadas" sopas de aleta de tiburón.
Es
importante recordar que los tiburones son particularmente vulnerables
a la sobrepesca debido a que crecen y maduran de forma muy lenta,
tienen un período muy largo de gestación, y paren pocas crías
por vez.
Fuente:
PETA
Traducción: Facundo Moyano
Para
más información visite:
www.goveg.com
www.fishinghurts.com