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La investigación médica está ante una encrucijada. Las enfermedades más mortíferas no pueden descifrarse mediante las viejas técnicas de experimentación. Para vencer a estas enfermedades los investigadores están buscando nuevas tecnologías y los médicos están forzados a aprender nuevos acercamientos. Enfermedades del
corazón: el asesino número uno Durante las cuatro décadas pasadas, en el estado de Massachusetts, miles de individuos en dos generaciones han sido estudiadas cuidadosamente para determinar que factores son responsables de las enfermedades del corazón. Este estudio demostró que si el nivel de colesterol permanece abajo 150 puntos la posibilidad de sufrir un ataque al corazón es extremadamente rara. Cada incremento del 1% en el colesterol conduce a un incremento del 2% en el riesgo. Otros estudios también han demostrado la importancia fundamental de controlar los niveles de colesterol. Dean Ornish, doctor de la Universidad de California, ha demostrado que en la gente que sufre una enfermedad coronaria avanzada pero adopta una dieta vegetariana baja en grasas, deja de fumar, reduce el stress y comienza a realizar ejercicio diario las placas en sus arterias comienzan a desaparecer. Los bypass y transplantes de corazón resultan útiles para algunos pacientes pero no poseen la efectividad de un cambio en el estilo de vida. Estas intervenciones pueden provocar que los pacientes desarrollen ateroesclerosis a menos que cambien su dieta por una más saludable. Claramente la mejor alternativa consiste en instruir al paciente para que realice estos cambios en la dieta cuando todavía es una persona saludable. Se deben desarrollar estudios sobre el comportamiento humano para ayudar a las personas fumadoras o con malos hábitos alimenticios a optar por un cambio saludable. Es necesario también realizar estudios políticos y económicos para analizar como transformar a las granjas de tabaco y ganado en productores de legumbres, vegetales, granos y frutas. Cáncer: el
asesino número dos. Una técnica estándar en la búsqueda de nuevas drogas anticancerígenas consiste en probar las nuevas sustancias en ratones de laboratorio infectados con leucemia. Este procedimiento es costoso y muy lento. En todos estos años a producido muy pocos agentes efectivos, consumido millones de dólares y un millón de animales cada año. Un nuevo método
desarrollado por el Instituto Nacional de Cáncer en los Estados
Unidos Gran cantidad de estudios demuestran que el cáncer puede prevenirse en un 80 por ciento de los casos. 30 por ciento de los casos de cáncer se deben al tabaco. Si una persona no fuma el cáncer de pulmón se vuelve extremadamente raro. Por otra parte al menos un 35 por ciento de los casos de cáncer se deben desarreglos alimenticios. En 1982 el Consejo
Nacional de Investigaciones de los Estados Unidos publicó un
reporte técnico denominado "Dieta, Nutrición y Cáncer"
en el cual se muestra que la dieta es el factor más notable que
puede señalarse como culpable de la epidemia de cáncer.
Desde entonces más evidencia ha señalado una conexión
entre factores específicos en la dieta y varios tipos de cáncer.
Por ejemplo, las comidas ricas en grasas y aceites incrementan el riesgo
de cáncer en los órganos digestivos. Ataques: el asesino
número 3 Referencias: extraído
de la web del PCRM
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