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Animales en Cautiverio
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LABORATORIOS DE PERROS




La mayoría de las facultades de medicina en los Estados Unidos ha suprimido los laboratorios de perros de sus planes de estudios. Colombia, Harvard, Stanford, y Yale presentan la fisiología a sus estudiantes con otros métodos más aplicables. Un número significativo de facultades de medicina, sin embargo, sigue usando perros en sus laboratorios.

Algunos estudiantes y profesores argumentan que los perros de laboratorio proporcionan a los estudiantes médicos de primer año una valiosa ayuda en experiencia quirúrgica durante un tiempo, cuando la lectura y las clases teóricas predominan en su educación.

Con todo, muchos expertos objetan que los laboratorios que manipulan perros no sólo son crueles, sino que además son inútiles para que el estudiante médico entienda el cuerpo humano. Dos organizaciones en particular, el Physicians Committee for Responsible Medicine y el Americans for Responsible Medical Advancement, se oponen a estos laboratorios, discutiendo que existen alternativas humanas y más relevantes que la disección de animales y deberían ser utilizadas por todas las facultades de medicina.

En la universidad, en los "dog labs", como se les llama a estos laboratorios, un número grande de perros es anestesiado, normalmente antes de que los estudiantes los vean. Los estudiantes inyectan a los perros con drogas, entonces los viviseccionan para que la reacción de los órganos internos pueda ser observada. Al final de la sesión, los perros son matados.

The Harvard University Medical School ya no usa perros de laboratorio. En cambio, los estudiantes observan cirugías humanas en una sala de operaciones. Así consiguen ver pacientes siendo anestesiados, un elemento ausente en la mayor parte de los laboratorios que trabajan con perros. Observar una cirugía humana también les da a los estudiantes una lección en anatomía humana que ellos nunca podrían aprender al disecar un perro. Además, los estudiantes tienen el consuelo de saber que ellos miran una vida salvada y no que participan en la destrucción de un animal.

Según el Physicians Committee for Responsible Medicine, la mayoría de las facultades de medicina han eliminado los dog labs de su currículo. Sin embargo, varias instituciones aún continúan esta práctica, incluyendo la University of Colorado Health Sciences Center, Oregon State University, y the University of Wisconsin en Madison.

Afortunadamente, el incremento de la publicidad que rodea los laboratorios de perros y el resultado de la presión pública han obligado a muchas estas facultades de medicina a permitirles a sus estudiantes la posibilidad de no optar por el empleo de dogs labs en razón de motivos morales o religiosos.

En el CU Health Sciences Center, cinco estudiantes rehusaron participar en esas prácticas durante 1998, en el primer año que ofrecieron la elección. En 1999, 10 á 15 estudiantes no tomaron parte en el ejercicio. En el comienzo del 2000, un récord de 31por sobre 130 estudiantes médicos para el primer año no participaron en los dog labs. El establecimiento ahora otorga a los estudiantes la opción de observar, en su lugar, cirugías humanas.

Otras instituciones educativas han colocado prórrogas para los laboratorios de perros o han disuelto la práctica totalmente, debido a que es motivo de preocupación la mala reputación que poseen las fuentes suministradoras de los perros para aquellos laboratorios. "Distribuidores Clase B" a menudo consiguen animales de fuentes cuestionables. Varios casos de robo de mascotas han sido vinculados con estos dealers. A su turno, las facultades de medicina y laboratorios de investigación compran muchos animales de estos distribuidores, y los investigadores creen que aquellos perros sustraídos a veces terminan sobre las mesas de operaciones de estudiantes médicos.

Los laboratorios de perros son anticuados y crueles. Existen alternativas humanas y más aplicables que dichos laboratorios; hay razones suficientes para eliminarlos, independientemente de las cuestiones acerca de la adquisición de los animales.

 

Fuente: In Defense of Animals
email: ida@idausa.org

Traducido por Alejandra P. Moyano




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