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Las plantas del "Nuevo
Mundo" han desempeñado un papel destacado, como alimentos,
fibras y medicinas en todo el mundo. Muchas de las plantas que son ahora
el centro de interés de los investigadores de todo el mundo son
originarias del hemisferio occidental. La fitoterapia europea ha aprovechado
las plantas de Norte y Sudamérica, y millones de personas se
benefician, en Europa, de fármacos que nuestro propio sistema
médico considera demasiado inútil investigar, porque no
son patentables. Los sistemas médicos asiáticos han aprovechado
muchas menos plantas del hemisferio occidental, pero con notables excepciones
como el Ginseng Americano, que es mucho más apreciado en China
que aquí. En este número, nos centramos en las plantas
americanas que se encuentran entre los agentes medicinales más
intensamente estudiados del mundo.
LOS CHILES O AJÍES, CADA VEZ MAS PICANTES.
La mayoría
de la gente se sorprende al enterarse de que el Capsicum (el género
que incluye las guindillas: pimiento pequeño y colorado, muy
picante) y, en especial, su principio activo, la capsicina, están
implicados en más investigaciones científicas que cualquier
otro género por separado. Sólo en los dos últimos
años se han hecho más de 650 estudios sobre la capsicina,
donde se incluyen 114 estudios clínicos en humanos. La mayoría
de estos estudios aprovechan el exclusivo mecanismo por el que la capsicina
produce dolor, bien para investigar los mecanismos del dolor o bien
para aliviar el dolor crónico. Nada es más fascinante
que el empleo de aplicaciones tópicas de crema de capsicina para
aliviar el dolor de la artritis. El dolor crónico obliga a los
artríticos a usar medicamentos antiinflamatorios y analgésicos,
con graves efectos secundarios. La mayoría de estos fármacos
resultan tóxicos para el hígado, los riñones o
ambos. Pero la crema de guindilla no tiene toxicidad apreciable.
La irritación y el calor que experimentamos al comer guindillas
se debe a que estimulan a ciertas células nerviosas para que
liberen una sustancia química denominada sustancia P ( sustancia
algógena "Pani substance"), responsable de la transmisión
de las señales dolorosas dentro de nuestro sistema nervioso.
La capsicina desencadena la liberación de este neurotransmisor
e inhibe la producción de más cantidad del mismo en el
organismo. Con el uso prolongado de capsicina se gasta, en parte, la
sustancia P de las células nerviosas y así se alivia el
dolor crónico (un estado que requiere sustancia P).
Los investigadores (Deal y cols.) de la Case Western Reserve University,
en Cleveland, evaluaron los efectos de la
capsicina, tanto en pacientes con artritis reumatoide como con osteoartritis
(1). Descubrieron un alivio significativo del dolor cuando se aplicaba
tópicamente crema con capsicina en las rodillas dolorosas, cuatro
veces al día. En la artritis reumatoide, el tratamiento redujo
el dolor a aproximadamente la mitad, mientras que en la osteoartritis
disminuyó hasta alrededor de un tercio. Los autores concluyen
que "la crema de capsicina es un tratamiento seguro y eficaz para
la artritis".
La capsicina produce beneficios adicionales en los pacientes con artritis
reumatoide, de acuerdo con un estudio de Matucci Cerinic y cols., en
el Instituto de Medicina Clínica de Italia (2). Además
de reducir la transmisión del dolor, la capsicina también
aumenta la producción del enzima colagenasa y de prostaglandinas,
reduciendo tanto el dolor como la inflamación. Un estudio austríaco,
del que informaron O. Partsch y cols. en el Scandinavian J ournal of
Rheumatology , confirma este resultado (3).
Uno de los resultados más sorprendentes es que nuestros nervios
sensoriales producen su propia respuesta antiinflamatoria. La activación
de las señales dolorosas que lleva a cabo la capsicina produce
la liberación de un poderoso antiinflamatorio natural. Lo confirman
los autores de un estudio sueco, señalando que "el resultado
proporciona nueva información sobre el posible impacto de la
activación nerviosa sensorial durante los procesos inflamatorios,
lo que indica que los nervios sensoriales pueden cumplir una función
antiinflamatoria" (4). Lejos de limitarse a la investigación
de la artritis, el uso tópico de capsicina puede ser útil
en más de una docena de síndromes con dolor crónico,
incluyendo neuralgia postherpética, neuroma postmastectomía,
distrofia simpática refleja, neuropatía diabética,
artritis reumatoide, soriasis, picor asociado a la hemodiálisis
y vestibulitis vulvar (5).
ANTIBIÓTICOS LATINOAMERICANOS.
Los nativos de América
Central han desarrollado una extensa materia médica de plantas
locales para tratar los problemas médicos habituales, una situación
común a todos los pueblos indígenas. La investigación
moderna sigue encontrando utilidad en esas plantas. A la medicina tradicional
mejicana se le ha prestado una atención sorprendentemente escasa
en los EEUU , teniendo en cuenta su numerosa y creciente población
hispana. Un estudio de la Universidad Autónoma de Baja California
Sur informó acerca de un estudio hecho con 72 plantas empleadas
en el Area Baja. Todas las plantas se han utilizado para tratar enfermedades
que incluían estreñimiento, heridas infectadas, granos,
dolor de riñones, sinusitis por frío, dolor de muelas,
fiebre, bronquitis, cistitis, enfermedades venéreas y otras "que
podrían estar causadas por microorganismos patógenos".
Se probaron los extractos en cinco microbios, cinco bacterias y la levadura
patógena, Candida albicans. De las plantas evaluadas, sólo
tres (el 4% de las estudiadas) eran activas contra la E. coli, una bacteria
habitual en el intestino. Sin embargo, el 18% eran activas contra la
Candida, e129% contra el Streptococcus faecalis, el 60% contra el Bacillus
subtilis y el 76% contra el Staphylococcus aureus. La única planta
activa contra los cinco microbios era la Lippia palmeri, un pariente
de la hierba Luisa. La Larrea tridentata, conocida en los EEUU como
chapote o creosota, era muy activa contra los streptococcus, bacillus
y staphylococcus (6).
Investigadores guatemaltecos han estudiado también las plantas
usadas tradicionalmente contra las bacterias. Se añadieron 68
plantas para el tratamiento de las infecciones respiratorias a cultivos
de importantes agentes infecciosos respiratorios. Este artículo
incluye una lista de las plantas según familia, nombre local,
partes usadas y referencias bibliográficas sobre el uso de cada
una. Los autores comenzaron con una lista de 234 plantas, procedente
de investigaciones etnobotánicas, 149 de las cuales eran originarias
del continente americano. Por desgracia, sólo se probaron 37
plantas con los tres microorganismos, pero los resultados generales
fueron alentadores. Un 40% de las plantas eran activas contra al menos
una bacteria. Una planta, el fruto de la Physalis philadelphica, empleada
para bronquitis, resfriados y dolor de garganta, era activa contra las
tres bacterias. Otros prometedores extractos de plantas mostraron una
elevada actividad contra dos bacterias, incluyendo Eucalyptus globulus,
Salvia officinalis, Lippia alba y L. dulcis. "Por tanto, ahora
existe una evidencia científica preliminar del uso popular de
algunas de las plantas a las que se supone actividad antibacteriana".
Los autores señalan que los estudios adicionales "permitirán
a la comunidad científica recomendar su utilización como
alternativa accesible y segura a los antibióticos sintéticos"
(7).
MAS ANTlVIRICOS.
Científicos de Utah informaron este año sobre la prometedora actividad antivírica de plantas empleadas en la medicina tradicional de Panamá. Las plantas evaluadas son nombres poco conocidos en los EEUU , pero el estudio confirma la justificación racional de su empleo en la medicina indígena. Los resultados más alentadores se produjeron con la Ouratea lucens y la Trichilia cipo. Otra especie del primer género, la O. angustifolia, ha sido utilizada como tónico y estomáquico, mientras que la T. havanensis se usaba para el tratamiento de la malaria. La Ouratea lucens y la Trichilia cipo demostraron poseer la mayor actividad contra los virus del herpes simple 1 y 2 (VHS 1 y VHS2) y el de la estomatitis vesicular (VEV). Los hallazgos tienen especial relevancia porque van más allá de proporcionar indicaciones sobre antivíricos de uso potencialmente importante para la medicina moderna. También señalan plantas emparentadas con las especies empleadas en la medicina tradicional que pueden ser mejores alternativas que las utilizadas. Estas plantas han superado los niveles que se suelen considerar significativos para los antivíricos, reduciendo la infección por VEV hasta en un 99.9%. Las dosis usadas en las pruebas in vitro estaban muy por debajo de los niveles que podían dañar a las células normales (células diploides humanas). Además, como resultaban más tóxicas para las células humanas tumorales que para las normales, los autores destacan que "sus papeles potenciales como agentes antitumorales deberían ser investigados más ampliamente".
"En conjunto, estos datos sugieren que los extractos de las plantas panameñas examinadas contienen componentes que se pueden utilizar con eficacia como agentes antivíricos o antitumorales".
MAS PRUEBAS DE LA EFICACIA ANTICANCERIGENA DEL AJO.
Se ha escrito mucho
acerca de la eficacia anticancerígena del ajo (en apariencia
desconocida para la comunidad médica y la FDA). El Journal of
the National Cancer Institute comunicó, en 1988, parte de las
más claras evidencias conocidas hasta la fecha, como mencionamos
en el número 18 de HerbalOram. Este estudio, cuidadosamente controlado
en cuanto a los demás factores, obtuvo una correlación
directa entre el aumento del consumo de ajo y otros vegetales del género
Allium (cebollas, chalotes y cebollinos) y una disminución de
la incidencia del cáncer de estómago. En palabras sencillas,
el NCI descubrió que, en humanos, cuanto más se consuman
esos alimentos, menos cáncer de estómago se padece. El
estudio incluyó 1695 personas, 564 de las cuales sufrían
de cáncer de estómago. La mayoría de los cánceres
de estómago se daban en personas que comían poco o nada
de ajo. Los residentes chinos que no comían ajo padecían
mil veces más cáncer de estómago que los que tomaban
grandes cantidades de ajo con regularidad (9).
En otra revista prestigiosa, Cancer Research, han aparecido más
evidencias recientemente. El estudio de la Rutgers State University
demostró que el diallyl sulfide (DAS), tomado por vía
oral, reduce la carcinogenicidad de las nitrosaminas, uno de los carcinógenos
químicos más poderosos que se conocen. Las nitrosaminas,
que se pueden formar en el estómago a partir de los alimentos
ricos en nitratos, incluyendo los vegetales, se activan durante el metabolismo
en compuestos más perjudiciales. El compuesto del ajo inhibe
este metabolismo, lo que sugiere que puede ser eficaz para inhibir la
formación de tumores (11).
BIBLIOGRAFIA.
1- Deal, C.L., Schnitzer, T.J., Lipstein, E., Seibold, J.R., Stevens,
R.M., Levy, M.D., Albert, D., Renold F. Treatment of arthritis with
tropical capsaicin: a double-blind trial. Case Western Reserve University,
Cleveland, Ohio. Clin Ther 1991 May-Jun; 13(3):38395.
2- Matucci-Cerinic, M., Marabini, S., Jantsch, S., Cagnoni, M., Partsch,
G. Effects of capsaicin on the metebolism of rheumatoid arthritis synoviocytes
in vitro.(see comrnents) Comment in: Ann Rheum Dis 1990 Aug; 49(8):653
Institute for Clinical Medicine IV, University of F1orence, Italy. :
3- Partsch, G., Matucci-Cerinic, M., Marabini, S., Jantsch, S., Pignone,
A., Cagnoni: M. Collagenase synthesis of rheumatoid arthritis synoviocytes:
dosedependent stimulation by substance P and capsaicin. Ludwig Boltzmann
Institute of Rheumatology and Balneology, Vienna-Oberlaa, Austria. Scand
J Rheumato11991; 20(2):98-103.
4- Raud, J., Lundeberg, T., Brodda-Jansen, G., Theodorsson, E., Hedqvist,
P. Potent anti-inflammatory action of ca1citonin gene-related peptide.
Department of Physiology, Karolinska Institutet, Stockholm, Sweden.
Biochem Biophys Res Commun 1991 Nov 14; 180(3):1429-35.
5- Rumsfield, J.A., West, D.P. Topical capsaicin in dermatologic and
peripheral pain disorders. Department of Pharmacy Practice, Col1eges
of Pharmacy, University of minois, Chicago 60612. DICP 1991 Apr; 25(4):381-7.
6-Dimayuga, R.E. and García, S.K. Antimicrobial screening of
medicina1 plants from Baja Califomia Sur, Mexico. Universidad Autónoma
de Baja Ca1ifornia Sur, Departamento de Biología Marina, Apartado
Posta119-B, La Paz, Baja Ca1ifomia Sur 23080 (Mexico).JournalofEthnopharmacology
1991 Feb; 31(2):181192.
7 -Caceres, A., Alvarez, A. V ., Ovando, A.E. and Samayoa, B;E. Plants
used in Guatema1a for the treatment of respiratory disease.l.Screening
of 68 plants against gram-positive bacteria. Center for Mesoamerican
Studies on Appropiate Technology (CEMAT), P.O. Box 1160, Guatema1a and
Faculty of Chemical Sciences and Pharmacy, University of San Carlos
(USAC), Guatemala City (Guatema1a). Jouma1 of Ethnopharmaco1ogy 1991
Feb; 31(2):193-208.
8- Roming T.L., et al. Antiviral activity of Panamanian plant extracts.
Departrnent of Botany and Range Science, Brigham Young University, Provo,
UT 84602. Phytotherapy Research 1992 Jan/Feb; 6(1):38-43.
9- Yu, W.C. et a1. Allium Vegetables and Reduced Risk of Stomach Cancer.
Jouma1 of the National Cancer Institute 1989; 81:162-4.
10- Hodges, L.C., Robinson, G.W., and Green, K. Extract of tobacco callus
with antiglaucoma activity. Phytotherapy Research 1991 Feb; 5(1):15-18.
11- Hong, J. Y. et a1. Metabolism of carcinogenic nitrosamines by rat
nasal mucosa and the effect of diallyl sulfide. College of Pharmacy,
Rutgers State University, Piscataway, NJ 08855-0789. Cancer Research
1991; 51(5):1509-14.
Rob
McCaleb Director de la Herb Research Foundation.
Traducido
por María Jesus Baldonedo
The Herb Research Foundation 1007 Pearl St., Suite 200. Boulder,CO 80302.
USA.
Fuente: revista Medicinas Complementarias N° 32
uva@ivu.org