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Animales en Cautiverio
Caza


Armas ineficaces en manos ineficaces





Los bosques se cubren otra vez de un color anaranjado, y no es por las hojas. Ha empezado la temporada de caza. ¿Un servicio comunitario? Lo que es seguro, es que no es en beneficio de la vida silvestre. Entonces, llamemos a la caza, por lo que es: ¡un deporte donde las personas matan por diversión!

Cuando los cazadores conversan con los no-cazadores, rara vez expresan cuánto disfrutaron de la cacería, en cambio, prefieren resaltar la necesidad que tiene la población de ser controlada. Este argumento se utiliza muy frecuentemente cuando se habla de la caza de ciervos; a pesar de que estos animales no están dentro de los que más se cazan en nuestro país (las más cazadas son las palomas, aproximadamente unas 40 millones por año).
En los últimos años, la misma comunidad de cazadores fue la que aportó las pruebas para refutar este argumento. Las pruebas fueron sus armas. La gran popularidad que está tomando el uso de armas de recarga manual como el arco y flecha, y algunas escopetas, no coincide con el argumento de que el principal objetivo de la caza de ciervos, es el control poblacional. Si eso fuera cierto, ¿porqué usar armas ineficaces, en manos ineficaces? ¿Porqué no utilizar armas adecuadas para la situación, a cargo de personas preparadas? ¿Porqué utilizar un arma difícil de recargar, dándole tiempo al animal de escapar, herido? En el caso de la arquería, se tiene un 50% de posibilidad de no matar al animal, sólo dejarlo herido (porcentaje admitido por muchos cazadores).
Recientes artículos en los medios de prensa de la comunidad de cazadores, aconsejan sobre la cantidad de tiempo que hay que esperar antes de seguir el "rastro de sangre" de un animal herido (lo que a veces puede extenderse hasta el día siguiente) ¿Cómo puede esta crueldad intencionada ser justificada como una forma eficiente de realizar el control poblacional?
Por otro lado, si realmente se quiere lograr el control de la población, se debería eliminar los animales enfermos o débiles; no los ejemplares más bonitos, no aquellos ejemplares saludables con espectaculares cornamentas capaces de ganar el torneo local. La cacería interfiere en el proceso de la selección natural, al apuntar a animales sanos.

"Deporte", por lo general sugiere competición. No sólo el campo de juego no es equitativo para el animal, sino que además los cazadores suelen librarse de sus competidores. Otra vez, el argumento del control poblacional muestra su inconsistencia. No es un secreto el hecho de que las agencias gubernamentales que están destinadas a proteger la vida silvestre, justifican la "reducción del número" de especies depredadoras, por consiguiente, aumentando el número de presas, en beneficio de los cazadores.

Los cazadores habitualmente argumentan que a las personas que protestan acerca de la caza, no les molesta pagarle a un tercero para que mate su futura comida. Estoy de acuerdo en que las personas deben ser coherentes, por eso es que no como animales ni utilizo productos derivados de ellos. Sin embargo, existe una gran diferencia entre matar para comer y matar por diversión.

Cuando nos metemos en el lenguaje de los cazadores, aparecen términos como "cosecha", lo que me disgusta sobremanera. Los ciervos son seres vivos que sienten. Si los matan; es matar, es asesinato, por más justificativos que encuentren. Pero por lo menos los cazadores, con su visión torcida del mundo natural, no son como las personas que se mudan al bosque, tiran abajo todo árbol que encuentran; en el centro construyen grandes casas con césped cuidadosamente cortado, y después se quejan de que los ciervos les comen las plantas y los arbustos. Muchas veces, en vez de buscar soluciones inofensivas (como por ejemplo alambrado, repelentes químicos, etc.), piden a alguien más que se encargue de estos "problemáticos" animales.

A pesar de las muchas campañas acerca de los valores morales que les inculcamos a nuestros niños; no se ve a nadie cuestionar el hecho de que vivamos en un país donde no esté mal visto la matanza de animales inocentes. En muchas partes, no hay clases cuando se celebra la apertura de la temporada de caza. En sus propios dichos y actos, los cazadores tratan a la vida silvestre sin compasión. Cada vida es importante. Dejen, por lo menos, de matar por la diversión de ello.


Fuente: The Animal Rights Resource
Traducido por Martin Castro




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