| Promovemos
la huerta orgánica como eje principal en la alimentación
humana. Aunque parezca poco probable en un mundo tan moderno,
todavía es posible recurrir a desempolvar viejas técnicas
de producción de alimentos. Productos que hoy denominamos
orgánicos, y que en la actualidad se producen utilizando
los mismos métodos que se usaban antiguamente (cuando no
existían los químicos), metodos estos, que mejorados
y combinados con el conocimiento actual, pueden hacer viable la
producción a gran escala de alimentos orgánicos
para alimentación, tanto en ámbitos rurales como
en urbanos y semiurbanos, dandole verdadera importancia a la calidad
del alimento diario.
Cabe recordar
que los beneficios de los vegetales en la dieta humana estan
ampliamente reconocidos en el ambiente científico y médico
a nivel mundial, y que muchas organizaciones internacionales
como la OMS Organización Mundial de la Salud, también
recomiendan la alimentación con vegetales orgánicos
como muy saludable y preventiva en muchas enfermedades.
La imposibilidad
que existe en nuestro país, por el momento, para desarrollar
la producción orgánica de alimentos a nivel masivo,
sobre todo por la falta de interés de los productores,
hace que los instructivos sobre desarrollo de huertas orgánicas
cumplan con un objetivo de gran valor, como lo es ofrecer apoyo
a quien quiera alimentarse de forma sana y natural.
A simple
vista se puede notar una deficiencia en cuestiones nutricionales,
a nivel general, que padece el grueso de la población
(los hospitales estan llenos), este sistema de producción
de vegetales para alimento humano, podría representar
una solución viable y sumamente beneficiosa, obteniendo
como principal resultado la posibilidad de un cambio de dieta
y una mejora en la salud general de la población.
El desarrollo
de este tipo de emprendimientos es especial para escuelas, hogares,
comedores, familias, vecinos, sociedades de fomento, asociaciones
barriales, desocupados, etc., que dispongan o tengan acceso
a pequeñas extensiones de tierra, los municipios pueden
ceder tierras para este fin, también los gobiernos provinciales
o el estado nacional.
También
pueden utilizarlo las personas que deseen una alimentación
saludable y libre de contaminantes, produciendo sus propios
alimentos de una forma sencilla y natural.
Esperamos
que muchas personas puedan tener acceso a estos trabajos y que
les sirva de ayuda en su vida real.
Recordemos
también que la producción industrial convencional
de vegetales genera grandes riesgos para la salud, ya que hoy
se utilizan elementos de alta peligrosidad en las cadenas productivas
de la industria agricola convencional, como pesticidas, herbicidas,
fertilizantes, etc los que generan residuos venenosos, que luego
son ingeridos al llegar impregnados en los alimentos, sin tener
en cuenta los problemas de salud que puede acarrear el continuo
consumo de estos químicos contaminantes a través
de los años.
A nivel mundial, el uso de agroquímicos y contaminantes
en la producción de alimentos, está siendo ampliamente
cuestionada, y en muchos países el rechazo se está
generalizando, obligando a los gobernantes a crear nuevas leyes
que protejan al consumidor, fomentando de este modo el desarrollo
de la producción de alimentos orgánicos. En Europa
y en los Estados Unidos de norteamérica, cada vez son
más las empresas que están cambiando sus formas
de producir, pudiendo el consumidor encontrar cada día
más productos orgánicos en el mercado.
La alimentación
natural está estrechamente ligada a la buena salud, ya
que en una variada combinación de alimentos de origen
vegetal se pueden encontrar todos los nutrientes esenciales
para llevar una vida sana, pero este no es el único beneficio
que nos reporta este tipo de alimentación, también
debemos sumar el no deterioro del medio ambiente, que está
directamente relacionado con el manejo orgánico de la
producción y por último además, no podemos
dejar de agregarle el valor ético que este tipo de producción
representa, al evitar el doloroso sacrificio de animales, todas
opciones muy beneficiosas, mientras que en contraposición
no encontramos ningun argumento que aconceje no alimentarse
de este modo.
Sugerimos
a nuestros lectores se relacionen de algún modo con alguna
huerta orgánica o bien generen un emprendimiento de este
tipo, aunque sea individual y hasta en pequeños espacios
de tierra, como macetas, donde fácilmente pueden intentar
producir por ejemplo: radicheta, rabanitos, etc. claro que si
disponen de espacios más amplios, la variedad a producir
puede ser mucho más variada.
En fin,
todo esto nos ha llevado a inaugurar esta nueva sección,
donde iremos publicando información sobre diferentes
formas o sistemas para desarrollar huertas orgánicas,
empezamos con el proyecto Pro-Huerta del INTA.
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