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Planificación de los trabajos de la huerta Una vez que hemos abordado el tema de la fertilidad de la tierra y comprendido los complejos procesos que la sostienen, estamos en condiciones de organizar nuestro propio calendario de tareas. ¿En qué consiste La planificación? Planificar es organizar nuestras actividades en función de qué, cuándo y cuánto vamos a sembrar. De esta manera prevemos qué recursos serán necesarios (tierra, herramientas, semillas, agua para riego) y cuáles tenemos disponibles. ¿Por qué Planificamos?
La Siembra La Siembra será para nosotros el eje organizador del resto de las actividades en la huerta, porque así resultará más sencillo determinar los "otros momentos" de intervención: el Antes y el Después. Trabajos Previos a la Siembra Unos meses antes, preparamos la tierra de los tablones de la huerta como vimos anteriormente. Debemos tener en cuenta que, unos días antes de sembrar, conviene remover la tierra con la horquilla y nivelarla con el rastrillo. Cubrir con mantillo y dejar regado. El día de la siembra (o transplante), al retirar el mantillo veremos que la tierra se conservó esponjosa y mullida. Para mejorarla aún más, colocamos una buena cantidad de abono compuesto. La preparación del abono compuesto es una tarea continua, debemos tener en cuenta que tarda un tiempo en hacerse. Por eso:
¿Qué, cuándo
y cuánto sembrar?
Siembra en almácigo Es una forma de
adelantar tiempo, de asegurar mayores cuidados a las plantas y así tener
mayor seguridad de que éstas crecerán sin problemas. Se siembran en
almácigo: lechuga, repollo, coliflor, puerro, cebolla, brócoli, tomate
(tienen semillas chicas). Preparación del Almácigo: Para preparar un almácigo pueden usarse: cajones de madera, latas grandes (como las de dulce), macetas.
En el fondo podemos
colocar una capa de paja que conservará la humedad, luego una capa de
tierra (la mejor que consigamos) y, en la superficie, una capa de tierra
fina mezclada con abono compuesto bien fino (esta mezcla puede pasarse
con un tamiz de 1 cm. de malla). Algunas hortalizas como zapallo, zapallito, melón, pepino, sandía, las podemos sembrar en vasitos de yogur. Con este método aseguramos que las raíces no sufran con el transplante ya que solamente tenemos que invertir el vasito manteniendo el plantín entre los dedos y retirar el vaso con cuidado.
Lo usamos cuando queremos obtener cosechas más tempranas o cuando es un poco tarde para hacer la siembra directa. Al llevar a la tierra una planta ya crecida (y seleccionada), tenemos mayores posibilidades de obtener buenas cosechas.
Una de las ventajas de hacer siembras en almácigos es que pueden protegerse mejor del frío o calor excesivos (podemos trasladarlos o cubrirlos) y pueden recibir un riego más cuidadoso. En verano, para protegerlos del sol de mediodía, podemos construirles un techito de cañas o paja para que los plantines reciban media sombra.
Conviene que los riegos se hagan por la mañana temprano o por la tarde, cuando ya bajo el sol, evitando encharcar la tierra. En invierno los protegeremos de las heladas con un plástico, sostenido por estacas, o con vidrios, que descorreremos un rato durante el día para que la almaciguera se ventile y no se formen hongos en su interior.
Profundidad del transplante:
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