Gladiadores Vegetarianos?
En esta nota publicada en el Jornal de Medicina y Ciencias
del Deporte, los científicos Umile Giuseppe Longo, Filippo
Spiezi, Nicola Maffulli y Vincenzo Denaro sostienen que los mejores
luchadores de la antigua Roma -los gladiadores y los legionarios de
ejército romano- tenían un dieta vegetariana
——–
Los mejores luchadores de la Antigua Roma eran vegetarianos
La figura del gladiador trae a nuestra mente la idea de fuerza, entrenamiento
duro, resistencia y eficacia mortal: una máquina de pelea perfecta.
Históricamente, el gladiador era una especie de héroe
del deporte y la medicina de los gladiadores fue tal vez una de las
primeras formas de medicina del deporte. Las estatuas y pinturas de
la antigua Roma nos hablan de este asombroso mundo de luchadores.
Hay restos de gladiadores famosos en todo el mundo conocido de la
antigua Roma; personajes parecidos a nuestro Mohammad Ali o a Mike
Tyson. La mayoría de ellos creció dentro de escuelas
de lucha, como la de Capua, cerca de Nápoles en Italia. Espartaco,
el gladiador rebelde que infligió una severa derrota al ejército
romano, viene de allí. Los gladiadores tenían largas
sesiones de entrenamiento para poder combatir en el circo.
Teniendo en cuenta las dietas modernas de los atletas de fuerza, podríamos
suponer que los gladiadores tenían una dieta rica en proteínas.
Sin embargo, el análisis de sus huesos dio lugar a la hipótesis
de que los gladiadores eran atletas vegetarianos: en sus escritos
sobre Roma, el antiguo historiador Plinio se refiere a los gladiadores
como “hordearii” (comedores de cebada) (Eichholz et al., 1938).
Las plantas tienen niveles de estroncio más altos que los tejidos
animales. Las personas que consumen más vegetales y menos carne
presentan niveles más altos de estroncio en los huesos. Los
niveles de estroncio en los huesos de los gladiadores eran dos veces
más altos que los huesos de sus contemporáneos efesios
(Kanz y Grossschmidt, 2007).
Los soldados del ejército romano, los “legionarios”, tenían
un gasto diario de energía de unos 5000 kcal para los que realizaban
trabajos de ingeniería y de 6000 kcal para los que luchaban
en la guerra. En la actualidad, sólo los obreros y deportistas
llegan a tales niveles de gasto de energía (Fornaris y Aubert,
1998).
Los legionarios eran capaces de soportar largas campañas de
guerra y “magnis itineribus” (marchas forzadas) sin fin, con una resistencia
increíble a la fatiga. La ración diaria de los legionarios
consistía en un 78% de carbohidratos, provenientes principalmente
del trigo y la cebada. Esta dieta tenía la ventaja de proveer
carbohidratos de absorción lenta, que proveen altos niveles
de energía y son de fácil digestión. También
proveía buena cantidad de fibra en el instestino, y podía
restaurar las reservas de energía en el organismo (Fornaris
and Aubert, 1998; Lemon et al., 1992).
Los mejores luchadores del mundo antiguo eran esencialmente vegetarianos.
La necesidad de proteínas de los deportistas que entrenan con
pesas es mayor que la de los individuos sedentarios (Limón
et al., 1992). Sin embargo, el Instituto de Medicina concluyó
que la evidencia de una mayor necesidad de los individuos físicamente
activos no era convincente, y sugirió que el consumo diario
recomendado de 0,8 g de proteína por kilogramo de peso corporal
por día era apropiado para los adultos sanos que hacen pesas
o ejercicios de resistencia (Washington, 2002).
La cuestión de si el vegetarianismo tiene efectos beneficiosos
o perjudiciales para el rendimiento deportivo también se ha
considerado (Nieman, 1988, 1999). La observación de atletas
vegetarianos y no vegetarianos (Hanne et al., 1986) no ha encontrado
diferencias en el rendimiento o aptitud asociada con la cantidad de
proteína animal consumida. Estudios de intervención
realizados a corto plazo en el que los sujetos consumieron dietas
vegetarianas y no-vegetarianas por períodos de prueba (de 2
a 6 semanas) no detectaron ninguna diferencia en los parámetros
de rendimiento basados en la presencia o ausencia de alimentos derivados
de tejidos animales (Nieman, 1988) .
De acuerdo con estos resultados, los exámenes anteriores de
la literatura científica han concluido que una dieta vegetariana
bien planificada y variada puede satisfacer las necesidades de los
atletas, como ocurrió con los gladiadores romanos y los legionarios.
Nota original: http://www.jssm.org/vol7/n4/24/v7n4-24text.php
Traducción al español: Daniel Fresno
Publicado en http://bosquedefresnos.wordpress.com/
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Oqf25ww3nKM
“Timewatch
– La tumba del gladiador” es un video de la BBC que muestra los
hallazgos del Dr. Fabian Kanz y el Prof. Karl Grossschmidt sobre cómo
era la vida de aquellos legendarios personajes de la Antigua Roma.
Gracias al trabajo de estos dos antropólogos forenses austríacos
en una fosa común de gladiadores en Éfeso, Turquía,
pudo obtenerse una imagen detallada de la vida y la muerte de un gladiador
identificado como Euxenius y de otros 68 colegas suyos sin identificar.
Franz y Grosschmidt midieron la cantidad de estroncio en los huesos
de los gladiadores. Los niveles de estroncio indican la cantidad de
materia vegetal consumida durante el curso de la vida y son mayores
en aquellas personas que no consumen carne. Los investigadores creían
que los niveles de estroncio serían menores en los gladiadores
pero los resultados demostraron lo contrario: los huesos de los gladiadores
tenían el doble de estroncio que los demás habitantes
de Éfeso. Esto hace suponer que su alimentación era
casi completamente vegetariana, probablemente basada en cebada y habas.