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Preguntas
frecuentes

foto: Farm Sanctuary
1)
¿Qué problema hay con el cuero?
La mayoría de los artículos hechos
con cuero son productos derivados del matadero, donde, en
algunos casos el animal es matado solamente por el cuero.
Por lo tanto, al comprar artículos con cuero, se está contribuyendo
económicamente a los mataderos, y justificando su existencia.
Convertir la piel de los animales
en cuero es una práctica contaminante. La producción del
cuero incluye el remojo, curtido, tinte, secado, y terminado.
Casi un 95 por ciento del cuero que se produce en los Estados
Unidos es teñido con cromo. Los efluentes que
deben ser tratados prioritariamente son los del remojo y
la tinte. Este último es el más difícil de tratar. Todos
los residuos que contienen cromo son considerados peligrosos.
Muchos otros contaminantes presentes en el proceso de curtiembre
están considerados sanitaria y ambientalmente riesgosos.
Uno podría suponer que los productos con cuero son biodegradables,
pero lo cierto es que, una de las funciones de los agentes
de tinción, es estabilizar el colágeno de las proteínas,
y esto evita que sean biodegradables.
2)
Entiendo que el trampeo es inhumano, pero ¿qué tienen
de malo los criaderos?
Dejando
de lado el hecho de que los animales deben sacrificar sus
vidas por la vanidad humana, existen muchas objeciones contra
los criaderos.
Un
error frecuente es pensar que en los criaderos los animales
no sufren. Eso no es cierto. Esos animales sufren una vida
de miseria y frustración, privados de sus más básicas necesidades.
Son mantenidos en jaulas pequeñas, superpobladas y sucias.
Son
mal alimentados, sufren enfermedades contagiosas, y desarrollan
niveles severos de stress. En los criaderos, los animales
son forzados a suprimir sus instintos naturales. Los castores,
que en libertad viven en el agua, deben subsistir en pisos
de cemento. Los visones, en libertad también pasan mucho
tiempo en el agua, lo que mantiene estables su salivación,
respiración y temperatura corporal. Por naturaleza son además,
animales solitarios. Sin embargo, en estos criaderos, son
forzados a vivir en contacto (muy cercano) con otros animales.
Esto muchas veces lleva a comportamientos
autodestructivos, como morderse el pellejo y la cola. También
puede terminar en canibalismo.
Los métodos usados, no reflejan
un interés del peletero por el bienestar del animal, sino
más bien, por las ganancias. El fin del sufrimiento de estos
animales llega sólo a través de la muerte, que con el objetivo
de preservar la calidad de la piel, es infligida con una
crueldad extrema.
Otro tipo de ejecución común
es la electrocución anal (en especial en animales grandes).
Los peleteros colocan ganchos en la boca del animal, y luego
introducen electródos en el ano. El animal es entonces electrocutado.
También se los suele matar con
cámaras de gas, veneno, ó torciéndoles el cuello.
Criar animales para saciar la
demanda específica de un producto para los humanos, no
justifica la vida de dolor y sufrimiento que estos
animales tienen que llevar.
Fuente:
The Animal Rights Resource Site
Traducido por Facundo Moyano
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