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Éstas
de ninguna manera son las únicas respuestas a preguntas
hechas con frecuencia. Simplemente, son sugerencias y una fuente
de ideas al momento de que formulas tus propias respuestas.
Recomendamos que no trates de memorizarlas y repetirlas, sino
que, más bien, las incorpores a tus propios comentarios. Los
historiadores médicos han demostrado que la buena nutrición,
higiene y otros factores de comportamiento y el medio ambiente
y no algo aprendido gracias a los experimentos con animales-
son responsables por la disminución en los niveles de
mortalidad a causa de las enfermedades infecciosas más
comunes desde 1900, y que la medicina ha tenido muy poco que
ver con el aumento en los promedios de longevidad. Muchos de
los más importantes avances en la salud son atribuibles
a estudios humanos, entre ellos la anestesia, la bacteriología,
la teoría de los gérmenes, el estetoscopio, la
morfina, el radio, la penicilina, la respiración artificial,
los antisépticos, el CAT (Tomografia Axial Computarizada),
las resonancias magneticas, el PET scan (tomografia de emisión
de positrones), el descubrimiento de la relación entre
el colesterol y las afecciones cardíacas y entre el cigarrillo
y el cáncer, los rayos x y el aislamiento del virus que
causa el SIDA. Los experimentos con animales no tuvieron papel
alguno en éstos y muchos otros descubrimientos. En realidad, sobre la polio se hicieron dos estudios: el estudio in vitro, al cual se le otorgó el Premio Nóbel y que no utilizó animales, y los subsecuentes experimentos con animales, en los cuales casi un millón de animales fueron matados y que el comité Nobel se negó a reconocer más que para calificarlo de derroche. Además, la polio desapareció tan rápido en Estados Unidos como en áreas donde no se utilizó la vacuna. Sin
embargo, es cierto que algunos descubrimientos médicos
fueron posibles gracias a crueles experimentos con animales.
Pero sólo porque se usaron animales no significa que
tenían que usarse ni que técnicas primitivas usadas
en el siglo 19 sean válidas hoy. Es imposible decir dónde
estaríamos hoy si nos hubiésemos negado a experimentar
con animales porque, a través de la historia de la medicina,
muy pocos recursos fueron destinados a métodos de investigación
sin animales. En efecto, debido a que los experimentos con animales
con frecuencia dan resultados engañosos en relación
a la salud humana, probablemente estaríamos mejor si
no hubiésemos dependido de ellos. Más vidas humanas podrían salvarse y más sufrimiento podríamos ahorrarnos si, en lugar de todos los experimentos con animales en el mundo, a la gente se la educara sobre la importancia de evitar la grasa, el colesterol y los cigarrillos; sobre los beneficios de la reducción del alcohol y otras drogas, sobre lo bueno que es hacer ejercicio regularmente y sobre la limpieza del medio ambiente. Los experimentos con animales son primitivos y, además, en esta época poseemos suficiente tecnología moderna y tests clínicos con humanos. Incluso
si pudiese probarse que no hay alternativas a los experimentos
con animales lo cual es imposible, deberíamos
recordar las palabras de George Bernard Shaw: "Uno no debe
conformarse con el argumento de que los experimentos son justificados
simplemente porque se nos demuestra que sirven de algo. Esto
no se trata de experimentos útiles o inútiles,
sino de comportamiento civilizado o bárbarico.
Después de todo, existen algunos problemas médicos
que probablemente sólo puedan ser curados experimentando
con personas contra su voluntad, pero no lo hacemos porque sabemos
que estaría mal. La elección no es entre animales o personas. No hay garantías de que las drogas sean seguras simplemente porque fueron probadas con animales. Debido a las diferencias fisiológicas entre los humanos y otros animales, los resultados de los experiementos con los animales no pueden ser extrapolados con exactitud a los humanos, lo cual nos deja vulnerables a drogas que pueden causarnos serios efectos secundarios. Irónicamente,
los resultados negativos de experimentos con animales no previenen
que una droga sea puesta en el mercado. Es tanta la evidencia
acumulada sobre las diferencias en los efectos que los químicos
tienen en animales y humanos, que las autoridades gubernamentales
con frecuencia no hacen nada respecto a resultados de estudios
con animales. En las últimas dos décadas, muchas
drogas, incluyendo phenacitin, Eferol, Oraflex, Suprol, y Selacryn,
fueron quitadas del mercado luego de causar cientos de muertes
y/o lesiones. En efecto, más de la mitad de las drogas
aprobadas por la Administración Federal de Alimentos
y Drogas (FDA) entre 1976 y 1985 fueron o bien quitadas del
mercado o re-etiquetadas, debido a serios efectos secundarios.
Si la industria farmacológica abandonara los experimentos
con animales para dedicarse a la farmacología cuántica
o los tests in vitro, no sólo no seríamos más
vulnerables, sino que tendríamos más protección. Los estudios clínicos y epidemiológicos con humanos, cadáveres y simuladores computarizados son más rápidos, confiables, baratos y más humanitarios que los experimentos con animales. Los científicos más ingeniosos han desarrollado, a partir de células cerebrales humanas, un microcerebro modelo para estudiar tumores, así como piel y médulas óseas artificiales. Ahora podemos hacer pruebas de irritación en membranas de óvulos, producir vacunas a partir de tejidos celulares y llevar a cabo pruebas de embarazo utilizando muestras sanguíneas en lugar de matar conejos. Como dijo el Dr. Gordon Baxter, cofundador de los Laboratorios Pharmagene (una compañía que sólo usa tejidos humanos y computadoras para desarrollar y probar drogas): Si tenemos información sobre genes humanos, ¿qué sentido tiene volver a los animales? "Los experimentos con animales también ayudan a los animales, ya que avanzan la ciencia veterinaria. Esto
es como decir que es aceptable experimentar con niños
pobres para beneficiar a los niños ricos. El punto es
que no tenemos el derecho moral a infligir sufrimiento innecesario
a aquellos seres que están a nuestra merced. No.
Por el contrario, más y más estudiantes de medicina
se están convirtiendo en objetores de conciencia, y muchos
estudiantes ahora se gradúan sin haber usado animales;
en cambio, aprenden asistiendo a cirujanos experimentados. En
Gran Bretaña es ilegal que los estudiantes de medicina
practiquen cirugías con animales, y los doctores británicos
son tan competentes como los que se reciben en otras partes.
Muchas de las principales escuelas de medicina de Estados Unidos,
incluyendo Harvard, Yale y Stanford, ahora usan innovativos
métodos de enseñanza clínica en lugar de
los anticuados laboratorios animales. Harvard, por ejemplo,
ofrece un Salón de Prácticas de Anestesia Cardíaca,
donde los estudiantes observan operaciones a corazón
abierto, en lugar de laboratorios con perros; el equipo de Harvard
que lo desarrolló recomendó que se implementara
en otras partes. Desafortunadamente,
muchas cosas en nuestra sociedad surgieron por medio de la explotación
de otros. Por ejemplo, muchas de nuestras carreteras fueron
construidas por esclavos. No podemos cambiar el pasado; aquellos
que ya sufrieron y murieron son causa perdida. Lo que podemos
hacer es cambiar el futuro utilizando métodos alternativos
de investigación sin animales de ahora en adelante. En
este país no existe ley alguna que prohíba experimentos,
sin importar cuán frívolo o doloroso sea. El Acta
de Bienestar Animal (Animal Welfare Act) es muy débil
y su puesta en práctica virtualmente inexistente. El
Acta no incluye a ratas y ratones, pese a que son los animales
utilizados con más frecuencia. Además, la ley
no incluye animales de sangre fría, aves o animales tradicionalmente
usados para comida. Básicamente, se trata de un Acta
obsoleta que no prohíbe ningún tipo de experimentos
con animales en laboratorios: se los puede matar de hambre,
pueden sufrir descargas eléctricas, locura o ser quemados
con un soplete, siempre y cuando el laboratorio esté
limpio. Varias
investigaciones en nuestras instituciones más prestigiosas
demuestran que, simplemente, esto no es cierto. En City of Hope
de California, una de las instituciones para investigación
médica más prominentes del país, muchos
animales se murieron de hambre y se ahogaron en su propio excremento
por accidente. Muchos científicos, después
de muchos años de experimentación, se vuelven
insensibles al dolor y no ven que los animales sufren: los tratan
como herramientas desechables de investigación. Las mejoras
en el cuidado animal son combatidas por ser demasiado
caras. Muchos
de esos comités están compuestos principal o totalmente
por personas con intereses en que se continúe la experimentación
con animales. Han sido necesarias demandas judiciales para permitir
el acceso al público a las reuniones de esos comités. Una
muerte sin dolor en un albergue animal no es nada comparada
con toda una vida de extremo dolor y privaciones en un laboratorio,
donde finalmente los animales mueren a manos de los científicos. Supongamos que la única manera de salvar a esas 10,000 personas sea experimentando con un niño huérfano y retrasado mental. Si la meta es salvar a la gente, ¿no valdría la pena? La mayoría de la gente estaría de acuerdo en que está mal sacrificar a un humano por el beneficio mayor de otros, porque violaría los derechos de ese individuo. Pero cuando se trata de sacrificar animales, por alguna razón se asume que los seres humanos tienen derechos pero los animales no. Sin embargo, no hay ninguna razón lógica para negarle a los animales los mismos derechos que protegen a cada ser humano de ser sacrificado por el bien común. "¿Qué
tienen de malo los experimentos que no lastiman a los animales
y se limitan a observarlos?"
Si
realmente no causan daño, no tenemos ninguna objeción.
Pero no causar daño significa que los animales
no sean aislados en frías jaulas de hierro, porque el
estrés y miedo causado por el encierro son peligrosos,
como lo indican las diferencias de presión sanguínea
entre animales enjaulados y aquellos que están libres.
Los animales enjaulados, además, sufren por no poder
comportarse con normalidad ni interactuar socialmente con otros
animales. Salvaría a mi hijo, pero eso es sólo instinto. Un perro savaría a su cachorrito. Sin embargo, sin importar a quién salve, mi elección no prueba nada acerca de la legitimidad moral de experimentar con animales. Podría salvar a mi hijo en lugar del hijo del vecino, pero eso no prueba que sea aceptable experimentar con el hijo del vecino. Fuente:
PETA |