Primer estudio clínico sobre el jugo de uva negra
En el primer estudio
clínico de este tipo, un grupo de investigadores de la Universidad
de Wisconsin-Madison descubrieron que el jugo de uva negra, o tinta,
(Vitis labrusca L., Vitaceae) ayuda a proteger la salud del corazón
en las personas afectadas de enfermedad de la arteria coronaria (Stein
y coI., 1999). Según el estudio, dos semanas de terapia de jugo
de uva aumentaron la vaso-dilatación (relajación de los
vasos sanguíneos) al mismo tiempo que disminuyeron la oxidación
dañina del colesterol LDL. Se cree que la vaso-dilatación
alterada es una de ]as primeras manifestaciones de la enfermedad cardiaca.
Los estudios clínicos anteriores sobre el vino tinto produjeron
resultados similares, llevando a algunos investigadores a especular
que el contenido de alcohol es un factor que protege contra la enfermedad
cardiaca. Los resultados del estudio actual proporcionan respaldo a
la teoría de que los flavonoides (tales como quercetina, miricetina,
y kaempfero]) y otros polifenoles como catequinas y ácido tánico
son los ingredientes más importantes en el jugo de uva negra
y el vino tinto. También es probable que el jugo de uva blanca
y el vino blanco aporten menos beneficios debido a que contienen principalmente
jugo, sin los ingredientes promotores de salud provenientes de las semillas
y 1a piel de las uvas negras.
En este pequeño
estudio, 15 voluntarios ( 12 hombres y tres mujeres) con una edad media
de 63 años consumieron aproximadamente 21 onzas (595.35 gramos)
de jugo de uva negra al día durante dos semanas. Diez participantes
tenían una historia de hipertensión o estaban tomando
medicación antihipertensora, y 11 personas tenían niveles
altos de colesterol o estaban recibiendo tratamiento para 1a reducción
del colesterol.
Además, la mayoría de los participantes habían
estado tomando vitaminas E y C, terapias antioxidantes que también
podrían tener su efecto sobre la salud del corazón. A
las personas con angina de pecho inestable, diabetes mellitus no controlada
o que habían tenido cambios recientes en su medicación
no se les permitió participar en el estudio. Durante el período
de tratamiento de 14 días, a los voluntarios se les dieron instrucciones
de que excluyesen de su dieta productos a base de fruta, té (es
decir, Camellia sinensis (L.) Kuntze, Theaceae) y bebidas alcohólicas,
al mismo tiempo que mantenían un registro diario de alimentos
para asegurar el cumplimiento de los requisitos del estudio. Los mismos
participantes sirvieron como controles a través de una comparación
de los valores medidos al comienzo del estudio y los obtenidos tras
la terapia con jugo de uva. El estudio fue simple-ciego, lo cual quiere
decir que los terapeutas que realizaron las pruebas no tenían
información sobre los pacientes o el estudio.
A los investigadores les impresionaron especialmente los resultados
del estudio, en vista de que muchos de los voluntarios ya estaban tomando
medicaciones para el corazón y vitaminas antioxidantes. Durante
el transcurso del estudio, algunos participantes experimentaron un pequeño
aumento en los niveles totales de colesterol y triglicéridos
debido al contenido de hidratos de carbono del jugo de uva. Llegaron
a la conclusión de que la terapia de jugo era beneficiosa a pesar
de este pequeño aumento en los niveles de colesterol, proporcionando
"una mayor evidencia de la utilidad potencial del jugo de uva negra".
Aunque el tamaño de la muestra de 15 personas fue pequeño,
el equipo de investigación de Madison señaló que
"la técnica EA (ultrasonografía arterial braquial
de alta resolución) para la evaluación de la función
endotelial (la salud de las células que revisten los vasos sanguíneos)
es muy sensible y reproducible". Además, los investigadores
utilizaron los tests de permutación para verificar que los cambios
observados en la salud cardiaca estaban en verdad relacionados con el
consumo de jugo de uva. Debido a que el estudio se limitó a dos
semanas, la investigación futura debería valorar los efectos
a largo plazo del consumo de jugo de uva sobre la salud del corazón.
- Krista Morien,
HRF
Fuente: Stein JH,
Keevil JG, Wiebe DA, y col. Purple grape juice improves endothelial
function and reduces the susceptibility of LDL cholesterol to oxidation
in patients with coronary artery disease. Circulation 1999; 100 1050-1055
Extraído de la revista Medicinas Complementarias N° 62 -AMC-
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