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BREVES MEMORIAS DE MIS VIAJES
por el Profesor Juan Esteve Dulín, una gloria del Naturismo.
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la edad de 31 años, en Buenos Aires, estudiando por las
zonas tropicales, con el afán de fundar colonias naturistas.
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Ante el micrófono de la Sociedad Naturista de Alcoy (Alicante)
a los 88 años, en lucha por el Naturismo.
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Querido amigo N. Capo:
Descubrí
una revista, "GENTE"' en la que me llamó la atención
un artículo intitulado: "GENTE en Tashkent, donde vivir
lOO años es costumbre". Ya sabes que me ha interesado mucho
el estudio de la longevidad humana, sobre cuyo tema he tenido desde
muchacho, la oportunidad de hacer observaciones notables.
En mi pueblo natal, conocí, en efecto, un viejo violinista que
vivió hasta los 100 años. Era algo cascarrabias, pero
en cuanto a costumbres, era muy sobrio, nunca lo vi borracho y comía,
con su mujer (que vivió casi tantos años como él)
con la acostumbrada sopa de pan y verduras que cultivaba él mismo.
Más tarde, cuando visité Grecia (sobre todo la isla de
Corfú) conocí también centenarios, pero aunque
donde conocí más fue en TURQUIA, donde vivía entonces
el famoso ZORA AGHA, el turco que, a los 158 años fue llevado
a los Estados Unidos, por una Comisión de médicos, para
propaganda de la LEY SECA, pues, Zora era vegetariano y abstemio. La
comisión de médicos declaró que Zora gozaba de
perfecta salud y que podría vivir 20 años más.
Sin embargo, volvió a Constantinopla pocos años después
y murió "tuberculoso", a la edad de 164 años.
Habiendo obtenido mucho dinero, degeneró.
A pesar de ser bien conocido y hasta famoso, el caso de Zora Agha, hubo
cierto médico, un tal Dr. Silva Melo, del Brasil, que tuvo el
coraje de escribir en una obra voluminosa, que Zora comía carne,
le gustaba empinar el codo, y fumaba el narghile...
Después de visitar Esmirna y Constantinopla, di una breve gira
por Bulgaria, poco después de la guerra con Grecia, precisamente
en la época en que hicieron un censo famoso, que demostró
existir en ese país 946 centenarios por millón de habitantes.
Algún sabio ruso (Wirchow) creyó que la famosa longevidad
de los búlgaros se debía al consumo de leche cuajada (Yogurt)
que los búlgaros tomaban en abundancia.
Ya escribí al referirme a ese asunto, que no creía que
esa notable longevidad se debiera a la leche, sino a la gran cantidad
de vegetarianos que había en ese país... Casi en todas
las aldeas había grupos de vegetarianos y la ciudad de Sofía
(la capital), que tenía entonces 50.000 habitantes, tenía
muchos restaurantes vegetarianos.
Leí en la época de mi viaje por Oriente, una estadística
comparada del número de centenarios en los diversos países
de Europa. Era impresionante constatar que frente a la gran cantidad
existente en Bulgaria, Rumania tenía la mitad menos y Turquía
tenía 8000 centenarios. En cambio, Francia, Alemania, Austria,
Italia, España y Portugal tenían cantidades que variaban
de una docena a 35 centenarios por millón de habitantes. Diferencias,
como se ve, impresionantes.
Algunos años después, cuando visité el Paraguay,
pude constatar que existían en ese país gran cantidad
de centenarios- Trabé allí amistad con un sabio de origen
suizo, el Doctor Santiago Bertoni, quien afirmó en su voluminosa
obra: "HIGIENE Y MEDIC1NA GUARANI" que la proporción
de centenarios en el Paraguay era superior a la de Bulgaria (Afirmaba
que pasaba de mil por millón de cifra de centenarios en el Paraguay.
En mis caminatas
por ese país, constaté que la mitad del país era
prácticamente vegetariana, siendo la alimentación dominante:
la mandioca, la mazamorra de maíz y las frutas. En ciertas regiones,
la gente comía más carne, o pescado. Pero en las regiones
donde la alimentación era predominantemente vegetariana había
muy pocos enfermos y no había médicos (en las aldeas).
De 1920 a 1923. vivimos 3 años en Río de Janeiro, donde
también tuve oportunidad de constatar la existencia de muchos
centenarios.
Río, en aquel tiempo contaba un millón de habitantes y
el Censo del CENTENARIO demostró existir en la ciudad de Rió
147 personas de más de cien años, uno de los cuales, un
caboclo, tenía 148 años. Personalmente conocí un
ex-esclavo africano de 138 años que, para llegar a Río,
había venido caminando a pie, desde Maricá, con su mujer
(de 99 años) por caminos de cabras, por las montañas,
y sin dinero.
Es clásico, por otra parte, el conocimiento del pueblo HOUNZA,
el país donde nadie muere antes de los 100 años y donde
no existen enfermos, ni hay médicos, ni hacen falta.
En conferencias y en mis obras, durante toda mi vida, he ido repitiendo
esas cosas. por otra parte, no he inventado nada. Después de
Hufeland, muchos autores han demostrado por estadísticas la existencia
de miles de centenarios y aún de ULTRACENTENARIOS. Bogomolets,
en Rusia, creía a las edades de los muchos viejos del Caúcaso
(Azerbaijan) Léase el Segundo capítulo de mi obra "
ALIMENTACION RACIONAL HUMANA".
Pero ahora, un periodista argentino, Pedro Luis Raota visitó
la ciudad asiática de TASHKENT, llamada "La ciudad de los
viejos", por existir allí una gran cantidad de centenarios.
Te mando un recorte de la revista "GENTE" que demuestra la
existencia en esa ciudad asiática de una gran cantidad de esos
viejos. Pero, al preguntarles a que atribuyen su longevidad, contestan
algo notable: NO COMEMOS CARNE y NUESTRA ALIMENTACION SE COMPONE DE
VERDURAS y DE FRUT AS. Por otra parte, tienen esos viejos su filosofía:
SE LEVANT AN A LAS 4 DE LA MAÑANA y EVITAN LAS PREOCUP ACIONES
("ES MALO APURAR LAS COSAS, HIJO, dice un viejo "nazareno").
No cabe, pues, ninguna duda acerca de la posibilidad de lograr una vida
centenaria, o ultracentenaria. y esa posibilidad ha sido constatada
prácticamente en mi Instituto de Buenos Aires, hasta en individuos
que a pesar de iniciarse gravemente enfermos, han podido llegar a una
edad más o menos avanzada. Tal es el padre de un personaje muy
conocido en Buenos Aires, que iniciado creyéndose cerca de la
muerte, a los 70 años, se entusiasmó por la dieta naturista
y logró vivir 103 años.
Es para nosotros vegetarianos, una evidencia. Es hasta el punto que
hemos podido desafiar a las autoridades sanitarias que hagan un censo
entre las miles de familias vegetarianas que existen en Brasil, en Chile
y en la Argentina. Afirmamos que frente a los 60 niños por día
que mueren todavía en Buenos Aires, no hay prácticamente
mortalidad infantil entre las familias de buenos vegetarianos.
Tampoco existe la poliomielitis entre familias de buenos vegetarianos.
Hay países, como en el Perú, donde se dice que mueren
300 recién nacidos antes de un año de vida..- No valdría
la pena de constatar cuantos mueren entre las familias vegetarianas?
Más aún: estadísticas médicas afirman que,
en los países desarrollados, existe una esperanza de vida de
70 años. Pues, entre centenares de familias vegetarianas, es
raro de conocer quienes mueren de "muerte natural" antes de
los 80 y muchos alcanzan 85, 90, 95 y algunos más de 100 a pesar,
como es notorio, de haberse iniciado los vegetarianos, en su gran mayoría
con una salud más o menos arruinada por su vida disparatada.
Pero si para nosotros, no existen dudas sobre las causas de la buena
salud y de una normal longevidad, hay todavía mucha gente dispuesta
a negar hasta la evidencia. Así un eminente médico francés,
contestando hace poco a la pregunta de un periodista, acerca de la realidad
de las edades avanzadas de los ultracentenarios caucásicos, contestó
categóricamente: NO, NO ES POSIBLE, pues, ningún ser humano
puede pasar de los 100 años. Cual es la razón de esa duda?
Pues, es la misma por la cual, a pesar de la inexistencia de mortalidad
infantil y de la evidencia de una mayor longevidad entre los buenos
vegetarianos siguen los clásicos con su criterio galénico-farmacológico.
y no solo eso, en Buenos Aires, un gran diario (CLARIN) se hizo eco,
hace algún tiempo de una nota que afirmaba que las famosas estadísticas
búlgaras estaban erradas y que la proporción de centenarios
no pasaba, en realidad, del término medio de los demás
países europeos. ¿No es acaso curiosa esa negación
a los 70 años de distancia, de unas estadísticas oficiales,
de las que en su época nadie dudó? Creo que tenemos que
insistir y la publicación en "REGENERATE" del artículo
de Pedro Luis Raota, si fuera posible con sus ilustraciones, me parece
de lo más necesaria.
JUAN ESTEVE DULIN
Fuente: extraído
de la revista ¡ REGENERATE !
del célebre naturista Prof. N.Capo
Agosto de 1975 - Barcelona - España
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