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Navratilova
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Andrea
Scahling
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Edwin
Moses
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Toni
Innauer
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Alimentación
Vegetariana, Actividad Física y Práctica Deportiva
por Marcel Hebbelinck, Profesor de la Universidad Libre de
Bruselas.
¿Por qué la dieta humana es un campo que suscita tantas
preguntas en lo referente a la actividad física?
La razón
más evidente es que la actividad física en general y
la práctica deportiva en particular, depende directamente de
la calidad y la cantidad de alimentos ingeridos.
Considerando los factores de herencia filogenética (e.j.: los
simios son vegetarianos), es más que probable que la dieta
vegetariana sea la forma más antigua de nutrición de
todos los primeros homínidos. (Gordon 1987). Es más,
es una creencia muy razonable que semillas, frutos secos, verduras
de raíz, y otros alimentos vegetales hayan contribuido en gran
medida a formar la dieta de los seres humanos prehistóricos
de la mayoría de las regiones tropicales y templadas.
El abanico de dietas en el ser humano actual muestra una gran variedad
en las formas de alimentación, desde las dietas ricas en carne
y pescado de los esquimales hasta la dieta estrictamente vegetariana
de algunos grupos del subcontinente indio, con todas las combinaciones
posibles entre medias.
Las dietas vegetarianas en sí mismas varían en gran
medida, y se distinguen distintas definiciones dependiendo del tipo
de dieta vegetariana:
• Frugívora: consistente en frutos secos o frescos, semillas,
aceite vegetal y, en algunos casos, miel.
• Vegana o vegetariana estricta (pura): dieta basada estrictamente
en vegetales y frutos, sin ningún producto de origen animal.
• Lacto vegetariana: dieta a base de vegetales, frutos y productos
lácteos.
• Lacto-ovo vegetariana: dieta a base de vegetales y frutos, junto
con productos lácteos, huevos y sus derivados.
Los motivos que llevan a restringir o evitar voluntariamente productos
procedentes de animales son principalmente éticos, filosóficos,
religiosos, culturales y/o por motivos de salud. Es más, hoy
en día, la mayor parte de la población mundial, particularmente
en el tercer mundo, se alimenta exclusivamente o casi exclusivamente
con una dieta vegetariana, debido a que no pueden conseguir fácilmente
productos procedentes de animales mientras que verduras, frutos secos,
semillas y fruta fresca es todo lo que tienen a su alcance. Sin embargo,
mucha de esta población, que vive a base de una dieta muy frugal,
muestra un marcado nivel de actividad física y capacidad de
rendimiento. Estas sociedades, con frecuencia muy longevas, ejemplifican
sin lugar a dudas muchos de los principios que los gerontólogos
han descubierto a lo largo de décadas. Echemos un vistazo a
algunos aspectos de sus estilos de vida. Por ejemplo, los indios Tarahumara
organizan carreras de larga distancia en las que los distintos equipos
corren tras una pelota por caminos de montaña; corren sin descanso
entre 24 y 48 horas llegando a cubrir unas distancias de entre 150
y 300 Km. Los alimentos principales de los indios Tarahumara son el
maíz, las alubias y la calabaza, además de plantas silvestres
y algunos peces de río y sólo comen carne en ocasiones
especiales y ceremonias.
Otro ejemplo es el basado en las observaciones hechas en 1970 por
Sula Benet, profesora de antropología, que publicó tras
su viaje a Abcasia: No hace mucho, en la aldea de Tanush en la República
Soviética de Abcasia, levanté mi copa de vino para brindar
con un hombre que no parecía mayor de 70 años. Ojalá
vivas más que Moisés (120 años), le dije, no
le agradó el comentario, tenía 119 años. En lo
que respecta a salud y forma física la Dra. Benet observó
que estas gentes, en general, disfrutan de muy buena visión
y la mayoría de ellos conservan su propia dentadura, su postura
es extraordinariamente erguida, incluso en aquellas personas de edad
avanzada. Muchos de ellos de 70 años y más mayores hacen
paseos de varias millas al día y nadan en arroyos de montaña.
Estudios llevados a cabo por investigadores soviéticos y extranjeros
muestran que, en general, signos de arteriosclerosis, de haberlos,
se dan solamente en personas de edad muy avanzada. Según un
estudio llevado a cabo durante 9 años sobre 123 Abcasios de
100 años de edad, no se dieron casos de enfermedades mentales
o cáncer.
Una alimentación excesiva es considerada peligrosa en Abcasia,
y a las personas obesas se las considera enfermas. La dieta de los
Abcasios contiene muy poca carne, quizá una o dos veces por
semana. En cada una de sus tres comidas diarias comen abista, un alimento
hecho con maíz cocido en agua y machado, sin sal, que se toma
como sustituto del pan. La manera de comerlo es templado, con trozos
de queso de cabra casero entremedias. También consumen dos
vasos de suero lácteo diario. Los demás alimentos básicos
en la dieta diaria de la población de Abcasia son fruta fresca,
especialmente uvas, verdura fresca, incluida la cebolla, el tomate,
el pepino y el repollo y una gran variedad de verduras en conserva,
y judías verdes cocidas lentamente durante horas, machacadas
y servidas con salsa de cebolla, pimientos, ajos, jugo de granadina
y pimienta. Grandes cantidades de ajo están siempre al alcance.
No beben ni café ni té, pero consumen en pequeñas
cantidades un vino seco fabricado por ellos mismos con bajo contenido
en alcohol. El azúcar no figura en su dieta, aunque si consumen
miel de producción local.
Otro antropólogo que describe los valores de una dieta frugal
y un estilo de vida activo como el estudiado en las poblaciones longevas
del Cáucaso (los Abcasios), en la zona del Karakorun (los Hunzas)
y en los Andes (los Vilcabamba) es Alexander Leaf, profesor de medicina
clínica en la Escuela Médica de Harvard quien dice en
su libro titulado 'Youth in Old Age' ('Joven en la Edad Avanzada')
(Leaf, 1975): Lo más importante, los buenos hábitos
alimenticios deben establecerse a una temprana edad... y el ejercicio
de resistencia es más que beneficioso...; aunque personalmente
no puedo ofrecer una fórmula garantizada de cómo conseguir
una larga, vigorosa y saludable vida sí puedo compartir con
vosotros los consejos que recibí de Markhti Targil, de 104
años de edad, de Duripshi en Abcasia. Markhti me comentó
que todas las mañanas desde que tiene memoria, camina montaña
abajo para bañarse en las heladas aguas de los rápidos
arroyos de montaña. Después de vestirse, sube de vuelta
a su casa. Seguramente si Markhti hace eso todos los días tiene
que estar demasiado en forma para morir.
En una investigación realizada sobre la población longeva
de Hunza, el Dr. Magsood Ali, nutricionista Pakistaní, encontró
que su dieta casi vegetariana tenía un bajo consumo calórico
de 1.923 calorías con 50 gramos de proteínas, 36 gramos
de grasa y 354 gramos de hidratos de carbono; la carne y los productos
lácteos constituyen solo el 1'5 % del total (citado en: Leaf,
1975).
Cifras similares han sido publicadas por el Dr. Guillermo Vela, de
Quito, que encontró un consumo calórico asombrosamente
bajo entre los ancianos de Vilcabamba. La dieta diaria media proporcionaba
1.200 calorías, con 35 gramos de proteína, de 12 a 19
gramos de grasa y de 200 a 260 gramos de hidratos de carbono. Las
proteínas y las grasas eran, en su mayor parte, de origen vegetal.
La dieta de los Hunzas es principalmente a base de cereales (trigo,
cebada y alfalfa), y pequeñas semillas, así como hortalizas
de hoja verde (e.j.: lechuga, espinaca), vegetales de raíz
(e.j.: zanahorias, nabos, patatas y rábanos), alubias, garbanzos
y otras legumbres tales como lentejas y legumbres germinadas. Forman
también parte de su dieta, el calabacín, la calabaza
y abundante queso fresco; entre la fruta consumida figuran principalmente
los albaricoques y las frutas silvestres, ya sean frescas o pasas,
mientras que la carne la comen en muy raras ocasiones.
Ya sean semi o casi vegetarianos en una dieta ligera, todos los longevos
arriba indicados (Abcasios, Hunzas y la población de Vilcabamba)
comparten un rasgo común en sus modos de vida. Esto es, gran
cantidad de ejercicio físico. La actividad agrícola
tradicional y las tareas del hogar suponen un duro esfuerzo del que
todos participan desde su más tierna infancia hasta la vejez,
y por encima del ejercicio físico que conlleva en sí
la agricultura está el terreno montañoso. Simplemente
atravesar las montañas a pie durante días conlleva un
alto grado de ejercicio cardiovascular así como un gran fortalecimiento
muscular.
¿Qué conclusiones sacamos de estos estudios sobre
estas tres culturas de población longeva, situadas a gran altitud,
con relación a la dieta y a la actividad física?
Tienen en común una dieta frugal, semi-vegetariana, baja en
calorías y muy cercana a la tierra, de la cual extraen la mayor
parte de los alimentos que consumen sin demasiados procesos de refinado,
baja en grasas y con proteínas principalmente de origen vegetal.
Otro factor que contribuye en gran medida a la salud y forma física
de estas poblaciones es, sin lugar a dudas, la practica habitual de
ejercicio físico, que consiste básicamente en pasear,
caminar, las tareas del hogar y actividades agrícolas.
El Dr. David Davies, un ecologista de la Unidad Gerontológica
de 'University College' en Londres, que ha estudiado a la población
que vive en la región de Vilcabamba (en los Andes ecuatorianos,
situada a una altitud de entre 1.520 y 1.700 metros sobre el nivel
del mar), escribe que si los centenarios de los Andes hubieran sido
encontrados hace 20 años, en estos momentos estarían
completamente explotados. Ya que entonces el mundo no estaba preparado
para recibirlos y no había un interés suficiente, como
lo hay hoy en día, por lo que serían sus impresiones
dentro del mundo de la ciencia. El sentir y saber generalizado actual
es tal que se acepta el vegetarianismo, al menos, como una posibilidad
normal de dieta. (Davis, 1975, p.66)
Investigaciones recientes (Slavin, et al,. 1986, Mickenberger, 1989)
muestran, que un número elevado de atletas están adoptando
dietas vegetarianas o semi-vegetarianas, reduciendo el consumo de
carne y/o incrementando el consumo de vegetales, fruta, frutos secos,
semillas, y alimentos integrales. Un ejemplo digno de mención
por su impresionante logro atlético es el llamado Deutschland
Lauf (carrera de resistencia a través de Alemania). Esta carrera
de larga distancia cubre 1.000 Km. (aproximadamente 650 millas) desde
el Báltico a los Alpes y es organizada por el departamento
de Medicina Deportiva y Educación para la Salud de la Universidad
de Johannes Gutenbert en Mainz, bajo la dirección del profesor
Jung. Un primer estudio piloto (carrera de prueba de 1.100 Km. en
aproximadamente 19 días) tuvo lugar en 1981 y fue definitivamente
organizada en 1987 con cerca de 150 participantes entre hombres y
mujeres con edades comprendidas entre 20 y 70 años. Los participantes
de esta carrera de distancia ultralarga, consumiendo alimentos lacto-vegetarianos,
grandes cantidades de fruta fresca y verdura cruda; exámenes
médicos y evaluaciones científicas mostraron que la
dieta vegetariana era adecuada en calorías, vitaminas y minerales.
Se dice con frecuencia que una dieta vegetariana es muy apropiada
para atletas de resistencia (ej.: Nyboer, famoso maratoniano holandés
campeón en los años setenta), pero menos adecuada para
actividades que requieren gran fuerza muscular y potencia. Esta creencia
se contradice con evidentes ejemplos de atletas de primera fila vegetarianos
que participan en actividades atléticas donde predominan la
fuerza o/y la velocidad:
• Peter Hussing (Alemania), 1979, Campeón de Europa
de boxeo amateur en la categoría de peso pesado.
• Andreas Cahling (Suecia), 1980, Mister Culturismo Internacional
• Toni Innauer (Austria), 1980, Medalla de oro Olímpica
en salto de esquí.
• Ingra Manecke (Alemania), Campeona alemana en lanzamiento
de disco desde 1977 hasta 1982.
• Chris Evert (EE.UU.), Campeona de tenis de ámbito
mundial en la década de los 80.
• Martina Navratilova (EE.UU.), Campeona de tenis en el ámbito
mundial.
• Dave Scott, reconocido como el mejor triatleta en el mundo,
ganó 4 veces el legendario "Hawai's Ironman Triathlon".
• Edwin Moses (EE.UU.), Poseedor del récord mundial,
Campeón Olímpico, 400m obstáculos; no perdió
una sola carrera durante 8 años.
Un ejemplo excelente de gran campeón en natación es
Murray Rose (Australia), 3 medallas de oro y un record del mundo en
las Olimpiadas de 1956 en Melbourne, y seguidamente 1 medalla de oro,
1 de plata y 1 récord del mundo en las Olimpiadas de 1960 en
Roma.
Murray Rose era lacto vegetariano de tercera generación.
En una entrevista dijo que había sido criado en una familia
vegetariana y que nunca había comido carne, pescado o cualquier
otro alimento procedente de animales sacrificados. Dijo que no solamente
se abstenía de comer carne, pescado o aves sino que creía
en una nutrición basada en alimentos integrales, tales como
vegetales, fruta, arroz sin refinar, y productos a base de trigo,
miel, alimentos lácteos de alta calidad y productos derivados
de la soja, además de frutos secos, sésamo, mijo y semillas
de girasol (ref. en Stolzenberg,1974).
En la mayoría de los libros de texto sobre nutrición
y práctica atlética, se hacen afirmaciones generales
que pueden también observarse en una dieta vegetariana.
Las Calorías
(hoy
en día expresadas en kilojulios; 1 caloría = 4.18 kilojulios).
Un atleta puede requerir más de 6.000 calorías diarias,
dependiendo de la edad, sexo, constitución, condición
física, tipo de deporte, clima, duración e intensidad
de la actividad.
Mientras que una dieta nutritiva requiere fuentes de hidratos de carbono,
proteínas y grasas (=macronutrientes), los hidratos de carbono
son considerados como la mejor fuente para satisfacer grandes demandas
de energía.
Los Hidratos de Carbono
Los hidratos de carbono, en forma de glucosa en la sangre, y glucógeno
en el hígado y en el músculo, producen energía
tanto para esfuerzos cortos e intensos como para ejercicios de resistencia.
Cuando el glucógeno se consume, el atleta puede quedar exhausto.
Aproximadamente el 55% del total de la energía debería
proceder de los hidratos de carbono.
¿Qué hidratos de carbono se deberían recomendar?
Los hidratos de carbono complejos poseen ventajas sobre los hidratos
de carbono simples (= todos los azucares refinados) porque son más
nutritivos. Los alimentos muy nutritivos tienen un alto porcentaje
de vitaminas y minerales en relación con su contenido en energía.
Poseen más vitamina B, necesaria para el metabolismo, y más
fibra y hierro, que contribuyen a formar una dieta nutricional equilibrada.
Las comidas ricas en hidratos de carbono ayudan a minimizar el consumo
de glucógeno del músculo y la consecuente sensación
de fatiga que se sufre después de duros entrenamientos. Los
alimentos integrales (pastas y cereales) son ricos en hidratos de
carbono, pero también la fruta fresca, pasas y frutos secos
constituyen una fuente muy saludable de energía. Estos últimos
son muy recomendables ya que ayudan a restaurar el equilibrio ácido/básico
de la sangre.
Las Proteínas
Cerca del 10-15% del contenido de energía diaria debería
proceder de alimentos ricos en proteínas. El RDA ó CDR
(Recommended Daily Allowance - Cantidad Diaria Recomendada) dista
en teoría desde tan bajo como 0.5g/kg masa corporal diarios
a 1g/kg. peso corporal y superior para atletas que practican ejercicio
prolongado y de gran intensidad.
Muchos atletas, especialmente aquellos que ejercitan la fuerza, consumen
regularmente más cantidad de proteínas de las recomendadas.
Según parece, creen que esta práctica es beneficiosa
para su entrenamiento, y que puede incrementar el tamaño del
músculo y su fuerza. Por el contrario, el consumo excesivo
de proteínas más allá de los límites aconsejables
será simplemente almacenado en forma de grasa y cantidades
en exceso tendrán como consecuencia efectos negativos como
la pérdida de calcio y la deshidratación.
Las personas muy activas puede que necesiten más proteínas
que las personas sedentarias, pero el margen de seguridad establecido
en la CDR de 0.8g/kg. peso corporal puede compensar adecuadamente
las necesidades de los atletas, suponiendo que el/la atleta siga una
dieta equilibrada.
Los aminoácidos son los principales constituyentes de las proteínas.
Pueden encontrarse en las proteínas 20 aminoácidos diferentes
en total, pero no todas las proteínas contienen todos los 20
y, además, las proporciones relativas de cada aminoácido
varían en gran medida dependiendo del tipo de proteína.
De estos 20 aminoácidos, solo 11 o quizá 12 son producidos
en el propio organismo. Los restantes aminoácidos son llamados
esenciales o indispensables ya que la forma de obtenerlos es a través
de la comida. Las proteínas procedentes de las plantas no son
generalmente tan completas ya que carecen de uno o más de los
aminoácidos nutrientes esenciales. De todas maneras, ciertos
vegetales, tales como la soja, son bastante adecuados en lo que respecta
a aminoácidos esenciales. Para superar las limitaciones en
cuanto a la calidad de la proteína se recomienda también
combinar ciertas proteínas vegetales con otras para mejorar
el perfil aminoácido. Como ejemplos de combinaciones complementarias
de proteínas vegetales están:
• Legumbres / cereales (ej.: sopa de lentejas y pan integral, alubias
refinadas y arroz integral).
• · Legumbres / semillas (ej.: brotes de soja y pipas de girasol,
garbanzos y semillas de sésamo).
• Legumbres / frutos secos (ej.: guisantes y anacardos).
De esta manera, el atleta vegetariano o vegano debería ser
capaz de cubrir las necesidades proteicas si la dieta contiene suficientes
calorías y se ingiere gran variedad de frutas, frutos secos,
semillas y verduras.
Las Grasas
Las grasas son una fuente concentrada de energía, pero requieren
más oxígeno para metabolizarse que los hidratos de carbono
y por lo tanto son una fuente de energía menos recomendable
para la actividad física. El entrenamiento puede favorecer
la habilidad del cuerpo para utilizar esta grasa como energía.
Aproximadamente el 30% o menos de la energía consumida diariamente
proviene de las grasas. No debe olvidarse que gran parte de nuestra
dieta diaria contiene gran variedad de grasas y que debería
darse preferencia a las grasas poliinsaturadas, que se encuentran
principalmente en los aceites vegetales no hidrogenados y no emulsionados
(ej.: semillas de girasol, soja y sésamo). En nuestra sociedad
moderna la CDR de 30% de consumo de calorías se excede con
frecuencia y esta dieta rica en grasas puede asociarse con el riesgo
de enfermedades coronarias.
Vitaminas y Minerales
Las vitaminas y los minerales son importantes para la nutrición
y el metabolismo oxidativo y por lo tanto indispensables para la práctica
deportiva. Una selección de una gran variedad de productos
alimenticios integrales continúa siendo el mejor consejo para
la obtención de las diferentes vitaminas y minerales necesarios.
Se suscitan algunas cuestiones acerca de la posible deficiencia marginal
de hierro que puede perjudicar la práctica deportiva debido
a la disminución de capacidad de la sangre para transportar
oxígeno y ciertas funciones metabólicas relacionadas
con la producción de energía. Es aconsejable que el
nivel de hierro sea más alto en los atletas, especialmente
en atletas femeninas que ejercitan la resistencia y por lo tanto es
aconsejable un aporte adicional de hierro (ej.: hortalizas de hoja
verde, brotes de soja y productos derivados de la soja, patatas, pasas,
semillas de calabaza, pan integral y frutos secos).
Suplementos Nutritivos y Modas Alimenticias
Con el objetivo de mejorar el rendimiento físico, gran número
de atletas, entrenadores y preparadores físicos caen a menudo
presas de las novedades en cuestión de nutrición. El
uso de vitaminas extras, minerales y aminoácidos, extractos
de plantas, y otros productos especiales a disposición de los
atletas, no tiene bases científicas de su eficacia. Complejos
energéticos, sustitutivos del glucógeno, aminoácidos
en comprimidos, revitalizantes anabólicos y demás pueden
atraer la atención de atletas desinformados y entrenadores
a comprar estos productos, a menudo a precios de escándalo.
Aronson (1986) ha examinado la mayoría de los suplementos consumidos
y ha encontrado que muy pocos, si acaso alguno, de estos productos
tienen un valor nutritivo verdadero, es más, algunos atletas
consumen cantidades excesivas de estos productos en la creencia de
que estos se verán reflejados en sus resultados deportivos,
cuando de hecho puede que sean peligrosos tanto para la salud como
para la práctica deportiva. Las clases de suplementos y los
llamados de ayuda ergogenética para atletas, cambian constantemente.
Muy a menudo, estos productos son introducidos en el mercado sin ninguna
investigación científica sustancial que indique los
beneficios potenciales o los posibles efectos secundarios negativos.
Grandes cantidades de vitaminas y minerales que excedan la CDR (cantidad
diaria recomendada) no mejoran los resultados de entrenamientos, pueden,
incluso, ser peligrosos. Por ejemplo, el hierro en exceso puede mermar
la capacidad de absorción del zinc (el zinc juega un papel
importante en el crecimiento humano, es un componente de la insulina
y participa en muchos procesos enzimáticos). Ya que el consumo
adicional de hierro ha sido ampliamente defendido como un valor potencial
para los atletas, es posible que algunos de estos estén consumiendo
cantidades excesivas de suplementos de hierro y de esta manera comprometiendo
su equilibrio de zinc.
La mayoría de los suplementos comerciales y los llamados de
ayuda ergogenética no benefician al atleta que sigue un programa
de entrenamiento razonable y una dieta equilibrada. Una buena dieta,
y un régimen vegetariano ciertamente lo es y puede marcar la
diferencia en la línea de llegada. La base de una dieta de
alto rendimiento consiste en alimentos naturales saludables variados,
sin suplementos alimenticios.
En conclusión, de las muchas observaciones sobre personas físicamente
activas de todos los tipos, está fuera de toda duda que los
estilos alimenticios vegetarianos pueden satisfacer adecuadamente
las necesidades alimenticias de los atletas, y pueden soportar satisfactoriamente
programas de entrenamiento intenso.
Prof. Dr.h.c. Marcel Hebbelinck, 10 Merelaan , B-1150 Bruselas, Tel.
+32-267 38 437
Referencias
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Traducido
por Ana Vázquez González - avg@uria.com
Fuente http://www.ivu.org