
comer
carne ¿es sostenible?
Por
los editores de World Watch
Pregunte si comer carne es un asunto de preocupación pública
y verá que la mayoría de las personas quedan sorprendidas.
Comer o no carne (o cuánta) es un tema privado, dirán.
Tal vez tiene algunas implicancias para su corazón, especialmente
si usted tiene sobrepeso. Pero no es un tema público prominente
que se espere que aborden los candidatos a la presidencia o al Congreso,
como el terrorismo, la economía, la guerra, o el "medio
ambiente".
Incluso
si usted es uno de los pocos que reconocen que comer carne tiene importantes
implicaciones ambientales, éstas pueden parecer relativamente
pequeñas. Sí, ha habido informes sobre la tala del bosque
tropical para complacer a los terratenientes, y las praderas nativas
están siendo destruidas por la ganadería. Pero hasta
hace poco, pocos ecologistas han sugerido que comer carne tenga la
misma importancia que los asuntos que abordan Amazon Watch, Conservation
International, o Greenpeace.
Sin
embargo, a medida que avanzan las ciencias ambientales, es cada vez
más evidente que el apetito humano de carne animal agrava la
mayoría de los problemas ambientales, como la deforestación,
la erosión, la escasez de agua potable, la contaminación
atmosférica y del agua, el cambio climático, la pérdida
de biodiversidad, la injusticia social, la desestabilización
de las comunidades y la extensión de las enfermedades.
¿Cómo
es que un tema aparentemente pequeño como el consumo individual
de carne ha pasado tan rápidamente de los márgenes de
la discusión sobre la sostenibilidad al centro del debate?
En primer lugar, porque el consumo de carne per cápita se ha
más que duplicado en el último medio siglo, a pesar
del aumento de la población mundial. Por consiguiente, la demanda
de carne se ha multiplicado por cinco. Lo que ha aumentando la presión
sobre la disponibilidad de agua, tierras, pastos, fertilizantes, energía,
la capacidad de tratamiento de residuos (nitratos), y la mayor parte
de los limitados recursos del planeta.
Para
proporcionar una visión general de la importancia del desafío
de un asunto antes marginal, decidimos analizar la relevancia del
consumo de carne con cada uno de los más importantes impactos
ambientales que convencionalmente se piensa que son críticos
para la sostenibilidad de la civilización. Un breve análisis
de cada tema se acompaña por las citas de importantes autores,
algunos de los cuales ofrecen recomendaciones sobre cómo abordar
un tema tan difícil, pues no todos a quienes les gustan las
chuletas de cerdo o las costillas van a cambiarse al tofu sin resistencia.
La
deforestación fue el primer daño ambiental importante
causado por el desarrollo de la civilización. Grandes superficies
de bosque fueron taladas para dedicarlas a la agricultura, que incluía
la domesticación tanto de plantas comestibles como animales.
Los animales domésticos requieren mucha más superficie
que los cultivos para producir la misma cantidad de calorías,
pero eso no importó realmente durante los 10 mil años
en los que siempre hubo más tierras a descubrir o expropiar.
En 1990, sin embargo, el programa de hambre en el mundo de la Brown
University calculó que los cultivos mundiales, si fueran distribuidos
equitativamente y sin destinar un porcentaje importante al ganado,
podrían suministrar una dieta vegetariana a 6.000 millones
de personas, mientras que una dieta abundante en carne, como la de
los habitantes de los países ricos, podía alimentar
tan sólo a 2.600 millones.
En
otras palabras, con una población actual de 6.400 millones,
eso querría decir que ya padecemos un déficit de tierras,
agravado por la sobreexplotación pesquera de los océanos,
que están siendo rápidamente esquilmados. A corto plazo
la única manera de alimentar a toda la población mundial,
si continuamos comiendo carne en el mismo porcentaje o si la población
mundial continúa creciendo al ritmo previsto (8.900 millones
en 2050), es talar más bosque. Desde ahora, la cuestión
de si obtenemos nuestras proteínas y calorías de animales
o plantas tiene implicaciones directas sobre la cantidad de bosque
restante que tenemos que arrasar.
- En Centroamérica,
el 40 por ciento de las selvas tropicales han sido taladas o quemadas
en los pasados 40 años, principalmente para pastos de ganado
vacuno para el mercado de exportación, a menudo para carne
de las hamburguesas de EE UU. La carne es demasiado cara para los
pobres en los países exportadores de carne, pero sin embargo
en muchos casos los pastos del ganado vacuno han sustituido a formas
de agricultura tradicional muy productiva.
John Revington en World Rainforest Report
-
Los
informes del Center for Internacional Forestry Research señalan
que el rápido crecimiento en las ventas de carne de res brasileña,
ha acelerado la destrucción de la selva tropical de la Amazonia.
"Están destruyendo la Amazonia para producir carne para
hamburguesas", según el director general del centro,
David Kaimowitz.
Environmental News Service
La
destrucción de praderas
se aceleró con la expansión de las manadas de animales
domesticados, y el medio ambiente en el que vivían los animales
salvajes como bisontes y antílopes fue pisoteado y replantado
con monocultivos de plantas forrajeras para el ganado vacuno. En una
revisión de Richard Manning del libro de 1995 Grassland: The
History, Biology, Politics, and Promise of the American Prairie de
James Risser, ganador del Premio Pulitzer, éste observó:
"Muchos experimentan angustia ante la tala de los restos de bosque
autóctono, para su sustitución por monocultivos de una
sola especie. Pero
pocos perciben, según Manning, que un campo de trigo dorado
es la misma cosa, un monocultivo que ha sustituido a lo que una vez
fue una pradera rica y diversa en especies".
-
Las
praderas fue el mayor ecosistema de Norteamérica; ningún
otro ecosistema ha sufrido una pérdida tan enorme de vida.
Richard Manning en Grassland
-
Otra
solución [a la destrucción de las praderas en África]
sería sustituir el ganado vacuno por especies autóctonas.
Los antílopes, a diferencia del ganado vacuno, están
adaptados a las regiones semiáridas. No necesitan caminar
diariamente a los abrevaderos y por tanto causan menos pisoteo y
compactación de la tierra.. El estiércol de los antílopes
son pequeñas bolas secas, que conservan su nitrógeno
y fertilizan la tierra eficientemente. Las vacas, por el contrario,
producen grandes excrementos planos y húmedos, que se calientan
y pierden rápidamente gran parte de su nitrógeno (en
forma de amoníaco). Una granja experimental en Kenia tuvo
un gran éxito económico, a la vez que restauró
el ecosistema de la pradera.
Paul R Ehrlich, Anne H Ehrlich y Gretchen C Daily en The Stork &
The Plow
El
agua dulce, de la misma manera que la tierra, parecía inagotable
durante los primeros 10 milenios de la civilización. Así
que parece no importar cuánta agua consume una vaca. Pero hace
algunos años, los expertos calcularon que los seres humanos
consumimos la mitad del agua dulce disponible en el planeta, dejando
la otra mitad a dividir entre un millón o más especies.
Debido a que dependemos de muchas de esas especies para nuestra propia
supervivencia (suministran todo el alimento que comemos y el oxígeno
que respiramos, entre otros servicios), ese acaparamiento del agua
plantea un dilema. Si lo analizamos en detalle, especie por especie,
descubrimos que el uso del agua más importante se debe a los
animales que criamos para carne. Una de las maneras más fáciles
para reducir la demanda de agua es consumir menos carne.
-
La
dieta usual de una persona en Estados Unidos requiere 16.000 litros
de agua por día (para dar de beber a los animales, irrigar
los cultivos, procesar, lavar y cocinar, entre otros usos). Una
persona con una dieta vegetariana requiere solamente 1.100 litros
diarios.
Richard H Schwartz en Judaism and Vegetarianism
-
Un
informe del Instituto Internacional de Gestión del Agua,
tras señalar que 840 millones de personas en el mundo sufren
desnutrición, recomienda producir más alimentos con
menos agua. El informe destaca que se requieren 550 litros de agua
para producir suficiente harina para una ración de pan en
los países en desarrollo. pero hasta 7.000 litros de agua
para producir 100 gramos de carne de res.
Comisión de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, "Agua-Más
nutrición por la misma cantidad de agua", 2004
-
Si
se ducha una vez al día, y cada ducha dura un promedio de
siete minutos, a razón de 8 litros por minuto, usará
19.300 litros al año para ducharse todos los días.
Cuando compara esa cifra, con la cantidad que la Fundación
para la Educación del Agua calcula que se usa en la producción
de cada kilo de carne de res (20.515 litros), se dará cuenta
de algo extraordinario. Hoy usted podría ahorrar más
agua no comiendo un kilo de carne que dejando de ducharse durante
un año completo.
John Robbins en La Revolución de la Alimentación:
cómo su dieta puede ayudar a salvar su vida y el mundo
El
vertido de residuos, de la misma manera que la oferta de agua,
parecía que no tenía límites. Siempre había
nuevos lugares donde arrojar la basura, y durante siglos la mayor
parte de los deshechos se descompusieron convenientemente o desaparecieron
de la vista. Igual que no nos preocupó cuánta agua consumía
una vaca, tampoco cuánto excretó. Pero hoy, los residuos
de nuestros colosales establos superan la capacidad de absorción
del planeta. Los ríos que llevan residuos ganaderos vierten
tal cantidad de nitrógeno en bahías y golfos que ya
han contaminado grandes áreas del mundo marino. La manera más
fácil de reducir la cantidad de residuos que lleva el Mississippí,
ocasionando la muerte del Golfo de México, es comer menos carne,
reduciendo el tamaño de los rebaños río arriba,
en Iowa o Missouri.
-
Las
enormes granjas de ganado, que pueden alojar a cientos de miles
de cerdos, pollos, o vacas, producen cantidades inmensas de residuos.
A decir verdad, en Estados Unidos, estas "Fábricas de
Ganado" generan 130 veces más residuos que toda la población.
Natural Resources Defense Council
-
Según
la Agencia de Protección Ambiental de EE UU, los residuos
ganaderos han contaminado más de 40.000 kilómetros
de ríos y las aguas subterráneas en docenas de estados.
Natural Resources Defense Council
-
Los
nutrientes de los residuos ganaderos provocan las floraciones de
algas, que consumen el oxígeno del agua, contribuyendo a
crear una "zona muerta" en el Golfo de México donde
no hay suficientemente oxígeno para permitir la vida acuática.
La zona muerta afectó a más de 20.000 kilómetros
cuadrados durante el verano de 1999.
Natural Resources Defense Council
El
consumo de energía, hasta hace muy poco, parecía
un asunto de los frigoríficos, que nada tenía que ver
con la carne y la leche de su interior. Pero cuando prestamos más
atención al análisis del ciclo de vida de los objetos
que compramos, es evidente que el viaje del filete hasta llegar a
nuestra nevera consumió cantidades sorprendentes de energía.
Podemos empezar el ciclo con el cultivo de los cereales para alimentar
al ganado vacuno, que requiere grandes cantidades de productos químicos
agrícolas derivados del petróleo. Posteriormente hay
que añadir el combustible requerido para transportar el ganado
vacuno a los mataderos, y desde allí a los mercados. Hoy, la
mayor parte de la carne consumida recorre miles de kilómetros.
Y luego, después de ser congelada o puesta en el frigorífico,
tiene que ser cocinada.
-
Se
requieren 8,3 litros de gasolina para producir un kilo de carne
de res alimentada con pienso en Estados Unidos. Parte de la energía
se consumió en el establo, o en el transporte y almacenamiento
frigorífico, pero la mayor parte se fue en fertilizantes
del maíz y la soja del pienso con el que se alimentan las
cabezas de ganado. El consumo medio anual de carne de res de una
familia estadounidense de cuatro personas requiere 983 litros de
petróleo.
"Carne igual a guerra", web de Salvar la Tierra, Humboldt,
California
-
Por
término medio, se requieren 28 calorías de energía
de combustibles fósiles para producir 1 caloría de
proteína de carne para el consumo humano, [mientras que]
hacen falta solamente 3,3 calorías de energía de combustibles
fósiles para producir 1 caloría de proteína
de cereales para el consumo humano.
David Pimentel, Cornell University
-
La
transición de la agricultura mundial, desde cereales para
alimentos a cereales para pienso, representa una nueva forma de
maldad humana, con consecuencias posiblemente mayores y más
prolongadas en el tiempo que cualquiera de las malas acciones anteriores
infligidas por los hombres contra sus semejantes. Hoy, más
del 70 por ciento de los cereales y la soja producidas en Estados
Unidos se destina a la alimentación del ganado, en su mayor
parte para el ganado vacuno.
Jeremy Rifkin, Los Angeles Times, 27 mayo de 2002
-
[Alimentar
con cereales a los animales es] muy ineficiente, y un uso absurdo
de los recursos.
Vaclav Smil,
Universidad de Manitoba
El
calentamiento del planeta se debe al consumo de energía,
en la medida en que las principales fuentes de energía contienen
carbono que, al quemarse, emiten dióxido de carbono y otros
gases contaminantes. Como ya se señaló, la producción
y la comercialización de la carne requieren el consumo de gran
cantidad de tales combustibles. Pero el ganado también emite
directamente gases de invernadero, como un subproducto de la digestión.
El ganado vacuno emite importantes cantidades de metano, un potente
gas de invernadero. El grupo ecologista Salvar la Tierra recomienda
una reducción importante en la actual población mundial
de ganado vacuno, que asciende a 1.300 millones de cabezas.
-
Una
tonelada de metano, el principal gas de invernadero emitido por
la ganadería, tiene un potencial de calentamiento del planeta
de 23 toneladas de dióxido de carbono por cada tonelada de
metano. Una vaca lechera produce aproximadamente 75 kilogramos de
metano al año, equivalentes a más de 1,5 toneladas
de dióxido de carbono. La vaca, por supuesto, lo hace de
forma natural. Pero las personas tienden a olvidar, parece, que
la ganadería es una industria. Talamos la tierra, plantamos
las plantas forrajeras y alimentamos el ganado de forma industrial.
Es una empresa humana, no natural. Somos muy eficientes, y por ello
las concentraciones atmosféricas de metano han aumentado
en un 150 por ciento respecto a hace 250 años, mientras que
las concentraciones de dióxido de carbono crecieron un 30
por ciento.
Pete
Hodgson, Ministro de Nueva Zelanda de Energía, Ciencias y
Pesca
-
Hay
una estrecha relación entre la dieta humana y las emisiones
de metano de la ganadería. Al crecer o disminuir el consumo
de carne de res, también aumentará o se reducirá
el número de cabezas, y las emisiones de metano relacionadas.
América Latina registra las mayores emisiones de metano per
cápita, atribuibles principalmente a las grandes poblaciones
de ganado vacuno de los países exportadores de carne, como
Brasil y Argentina.
Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Unidad de Cambio
Climático
-
Las
flatulencias del ganado emiten el 16 por ciento del metano, un potente
gas de invernadero.
Brian
Halweil y Danielle Nierenberg en La Situación del Mundo 2004
-
Combata
el cambio climático del planeta con su cuchillo y su tenedor.
Artículo
de Elysa Hammond en Sustainablebusiness.com
La
producción de alimentos de las tierras de cultivo, crece
menos que la población. Cuando Paul Ehrlich advirtió
hace tres décadas que "cientos de millones" de personas
morirían de hambre, probablemente exageró, por ahora.
(Solo murieron de hambre decenas de millones). La revolución
verde, una inyección de fertilizantes y técnicas de
fabricación en serie, incrementó los rendimientos de
las cosechas, y retrasó la escasez. Eso, combinado con una
utilización más intensiva de las tierras cultivables
a través de la irrigación y el uso masivo de fertilizantes
y plaguicidas químicos basados en los combustibles fósiles,
nos permitió guardar el paso más o menos con el crecimiento
de la población durante otra generación. Otra ganancia
adicional, pero muy pequeña y con consecuencias impredecibles,
puede venir de la ingeniería genética. La estabilización
de la población no se producirá antes de otro medio
siglo, y sólo nos queda una alternativa importante: reducir
drásticamente el consumo de carne, porque la conversión
de los terrenos de pastos para cultivos de alimentos incrementará
la cantidad de alimentos producida. (Algunos argumentan que los pastos
usan las tierras inútiles para los cultivos, y en estas áreas
el ganado puede continuar teniendo un papel, pero grandes áreas
de tierras cultivables se destinan para que el ganado vacuno se alimente
y las destruya).
-
Digamos
que tenemos 20.000 kcal [kilocalorías] de maíz. Supongamos
que las destinamos a alimentar el ganado vacuno (como hacemos con
aproximadamente el 70 por ciento de los cereales y la soja producidos
en EE UU). La vaca producirá 2.000 kcal de energía
utilizable a partir de esas 20.000 kcal de maíz (asumiendo
una eficiencia del 10%). Esas 2.000 kcal de carne de res alimentarían
a una persona durante un día, asumiendo una dieta de 2.000,
que es común en EE UU. Si en su lugar comieran directamente
las 20.000 kcal de maíz, en vez de a través de la
vaca, podríamos alimentar a muchas más personas con
la misma cantidad de tierra cultivada; no necesariamente 10 veces
más, porque no somos tan eficientes como el ganado vacuno
en la transformación de la energía del maíz,
pero considerablemente más que la única persona que
podría alimentarse si el maíz pasa primero a través
de la vaca.
[Por eso],
podríamos alimentar a mucha más población con
la misma cantidad de tierras cultivadas si descendemos en la cadena
alimenticia, si comiéramos a productores primarios en lugar
de herbívoros (maíz en lugar de carne). O podríamos
alimentar al mismo número de personas que en la actualidad,
pero con menos degradación ambiental porque no necesitaríamos
tener tantas tierras en cultivo.
Patricia
Muir, Oregon State University
-
Mientras
22,4 millones de hectáreas de tierras en EE UU se destinan
a pastos para el ganado, sólo 1,6 millones de hectáreas
se dedican al cultivo de verduras y hortalizas para el consumo humano
directo.
Departamento
de Comercio de EE UU, Censo Agrario
Las
enfermedades transmisibles no se desplazan de un lugar a otro
por sí solas; tiene que haber un vector de transmisión,
ya sea agua sucia, la sangre infectada de ratas o insectos, o la carne
contaminada. La globalización ha incrementado la movilidad
de todos estos medios, y una consecuencia es que los brotes que en
los últimos siglos podían contenerse dentro de una ciudad
o país, ahora se difunden rápidamente por todo el mundo.
Cuando se detectó un caso de la enfermedad de las vacas locas
en Estados Unidos en 2004, se descubrió que partes de esa vaca
se habían distribuido a una docena de estados federales diferentes.
El problema de contener los brotes en un sistema de distribución
mundial se ven agravados por el uso de instalaciones de fabricación
en serie que dependen de antibióticos en vez de la limpieza
más costosa de las instalaciones, para evitar la infección
y la enfermedad. Al aumentar la resistencia a los antibióticos
en todo el mundo, las enfermedades se ven cada vez más libres
de obstáculos. Algunos de los brotes más peligrosos
provienen del cada vez mayor comercio ilegal de carne de bosques tropicales,
en los que las enfermedades afectaban a los primates, como el VIH
(SIDA), que en el pasado pudo quedar confinado en las selvas lejanas,
y que ahora se extienden por un mercado internacional sin regulaciones
ni controles.
-
Un
informe del Departamento de Agricultura de EE UU estima que el 89
por ciento de la carne picada de las hamburguesas contiene vestigios
del mortífero E. coli.
Agencia
Reuters
-
Los
residuos animales contienen agentes patógenos que causan
enfermedades, como la Salmonella, E. coli, Cryptosporidium, y coniformes
fecales, que pueden estar de 10 a 100 veces más concentrados
que en las heces humanas. Más de 40 enfermedades pueden ser
transferidas a los seres humanos a través del estiércol.
Natural
Resources Defense Council
-
Según
la Organización Mundial de la Salud, se produjeron más
de 85 muertes humanas de al menos 95 casos de ébola en la
lejana región de Cuvette-Ouest en el Congo. El posible brote
se produjo a raíz de la muerte de gorilas. Las pruebas de
sus cuerpos confirmaron la causa de la muerte. Los funcionarios
sospechan que el brote humano se debió a que los lugareños
comieron primates infectados, incluyendo chimpancés, monos
y gorilas. Cuando se matan y se descuartizan los primates para la
comercialización de su carne en los mercados, los seres humanos
entran en contacto con la sangre contaminada. Las personas también
se contagian cuando comen la carne infectada.
Relación
del ébola con la carne de bosque, www.janegoodall.net
-
Se
cree que una subespecie de chimpancé de África central
occidental podría ser la fuente original de la epidemia de
VIH/SIDA, y que la transmisión del virus, un virus de inmunodeficiencia
símico (SIV), a los seres humanos fue el resultado de la
exposición de los cazadores a la sangre de los chimpancés.
Jane
Goodall, conferencia en la Harvard Medical School, 2002
Las
enfermedades del modo de vida, especialmente las coronarias, no
eran consideradas un problema "ambiental" hace una generación.
Pero hoy es evidente que la mayoría de los problemas de salud
pública son ambientales, y no genéticos, o de la naturaleza
humana. Además, la mayoría de las enfermedades evitables
son el resultado de las complicadas relaciones entre los seres humanos
y su medio ambiente, y no de causas singulares. Las enfermedades coronarias
se vinculan con la obesidad resultante del consumo excesivo de azúcar,
sal y grasa (especialmente grasa animal) y de la falta del ejercicio
resultante de un diseño urbano basado en el automóvil.
Los problemas ambientales del crecimiento suburbano, la contaminación
atmosférica, el consumo de combustibles fósiles, y las
malas políticas de uso del suelo, son también factores
que agravan las enfermedades cardíacas y el cáncer.
-
La
ironía del sistema de producción de alimentos es que
millones de consumidores adinerados en los países desarrollados
mueren de las enfermedades de la opulencia, los ataques cardíacos,
las apoplejías, la diabetes y el cáncer, causadas
por atiborrarse de carne de res y de otros animales, alimentados
con cereales y soja, mientras que los pobres del Tercer Mundo fallecen
a causa de las enfermedades de la pobreza, porque se les niega el
acceso a las tierras para cultivar los cereales con que alimentar
directamente a sus familias.
Jeremy
Rifkin, Los Angeles Times
-
¿Quién
dice que la carne es rica en grasas saturadas? Esta campaña
de alimentación políticamente correcta es sólo
otro ejemplo de la dictocracia de la dieta que trata de dirigir
nuestras vidas.
Sam
Abramson, Presidente, Springfield Meats
La carne aporta un porcentaje muy importante de las grasas saturadas
en la dieta estadounidense.
Marion
Nestle, presidenta del Departamento de Nutrición de la Universidad
de Nueva York
-
No
sólo la mortalidad por enfermedades coronarias es más
baja en los vegetarianos que en los no vegetarianos, sino que además
las dietas vegetarianas han tenido también éxito en
frenar las enfermedades del corazón. Los datos científicos
demuestran una relación positiva entre la dieta vegetariana
y la reducción del riesgo por obesidad, enfermedades de las
arterias coronarias, hipertensión, diabetes, y algunos tipos
de cáncer.
Asociación
Dietética Estadounidense
-
Es
un gran devorador de carne de buey. Creo que le ha dañado
el ingenio.
William
Shakespeare en Twelfth Night
-
La
edad media (longevidad) de una persona que come carne es de 63 años.
Estoy a punto de cumplir 85 y todavía trabajo tan duro como
siempre. He vivido mucho tiempo, lo suficiente, y estoy tratando
de morir; pero sólo no puedo hacerlo. Un filete de carne
sería suficiente; pero yo mismo no puedo persuadirme de tragarlo.
Temo vivir para siempre. Ésa es la única desventaja
del vegetarianismo.
George
Bernard Shaw (1856 - 1950)
La
pérdida de biodiversidad y la amenaza de extinción:
por encima de toda la destrucción de los bosques y praderas
a causa del ganado vacuno, y la creación de zonas muertas oceánicas
a causa del vertido de residuos ganaderos, el creciente tráfico
de la carne de bosque está diezmando las escasas poblaciones
de gorilas, chimpancés, y otros primates. (Una foto que recibimos
pero decidimos no imprimir muestra la cabeza cortada de un gorila
en una canasta de comida sobre un racimo de plátanos). A medida
que crece la población, las poblaciones pobres se aventuran
en las reservas de flora y fauna buscando carne, y cada vez menos
para su propia subsistencia. En estas áreas, no basta con decir
que "coman menos carne". Aquí, la solución
a largo plazo dependerá de lograr frenar la construcción
de pistas forestales para la tala de árboles (que facilita
la invasión por cazadores) y una mayor protección contra
la caza furtiva y la comercialización de la carne de bosque.
Igualmente requerirá una distribución más equitativa
de los alimentos, y de los ingresos con que adquirirlos.
-
El
problema se agravó en los últimos 10 años,
cuando las grandes empresas multinacionales, especialmente europeas,
abrieron pistas forestales en los bosques de África Central.
Los cazadores de las ciudades se desplazan en los camiones madereros.
Disparan a todo, desde elefantes a gorilas, chimpancés, bonobos,
monos o aves. Los ahuman, los cargan en los camiones y los llevan
a las ciudades, donde no sirve de alimento para las personas hambrientas,
sino a los más ricos, que pagan más por la carne del
bosque que por la de los animales domésticos. A los cazadores
pigmeos, que han vivido en armonía con el mundo del bosque
durante siglos, se les proporcionan armas de fuego y munición,
y se les paga por abastecer de carne a los campamentos madereros.
Y eso es totalmente insostenible.
Jane
Goodall en Benefits Beyond Boundaries, documental de Television
Trust for the Environment emitido por la BBC en 2003
-
Los
animales han desaparecido, el bosque está silencioso, y cuando
se vayan los campamentos madereros ¿qué dejaran a
los pueblos indígenas? Nada.
Jane
Goodall en Benefits Beyond Boundaries
Albert
Einstein, más conocido por sus trabajos en física
y matemáticas que por su interés por el mundo viviente,
una vez dijo: "Nada beneficiará tanto a la salud humana
y aumentará las oportunidades de supervivencia de la vida en
la Tierra como una dieta vegetariana". No creemos que sólo
se refería a la alimentación. En este artículo
no hemos dicho nada sobre el papel de la carne en la dieta, aunque
habría mucho que decir, además de las enfermedades del
corazón. Tampoco hemos abordado la ética del vegetarianismo,
o los derechos de los animales. El propósito de esas omisiones
no es hacer caso omiso de esas preocupaciones, sino señalar
que sólo en base a fundamentos ecológicos y económicos,
comer carne es ya una amenaza para la especie humana. La era de una
alimentación basada fundamentalmente en la carne pasará,
al igual que el petróleo, y ambos declives están estrechamente
relacionados.
Los primates como carne de bosque
por Jane Goodall
En
1960 empecé a estudiar los chimpancés de lo que ahora
es el Parque Nacional Gombe en Tanzania (entonces Tanganyika). Durante
44 años de estudio ininterrumpido, nos hemos asombrado al encontrar
que somos tan semejantes a los chimpancés, tanto biológicamente
como en el comportamiento. Su ADN es diferente al nuestro en sólo
un 1 por ciento y pueden infectarse de todas las enfermedades contagiosas
humanas. Los cerebros de los chimpancés y los seres humanos
son anatómicamente similares, y los chimpancés tienen
una capacidad intelectual que se creía sólo propia de
los seres humanos. Muestran emociones muy similares a lo que llamamos
felicidad, tristeza, miedo o desesperación. Hay un periodo
de cinco a seis años, cuando el pequeño chimpancé
depende de la madre, donde el aprendizaje social se produce no sólo
a través del ensayo y el error sino también, como en
los seres humanos, a través de la observación, la imitación
y la práctica. Se desarrollan fuertes lazos afectivos y perdurables,
y el pequeño chimpancé podría morir de tristeza
tras la muerte de su padre, o su madre, aunque fisiológicamente
fuera capaz de sobrevivir por sí mismo sin su leche. Es triste
descubrir que los chimpancés, que tanto nos han enseñado
sobre nuestro lugar en el mundo animal, están desapareciendo
de la naturaleza. Hace un siglo, debía haber aproximadamente
2 millones en África. Hoy, quedan como mucho 150.000. La disminución
es atribuible en parte a la destrucción de su hábitat,
a medida que las poblaciones humanas aumentan y necesitan más
tierras para cultivos, pastos y asentamientos.
Pero
la mayor amenaza es el comercio de carne de bosque, la caza comercial
de animales salvajes para alimento. Durante cientos de años
los pueblos indígenas vivieron en armonía con su mundo
del bosque, matando sólo los animales necesarios para alimentar
a sus familias. Ahora, las cosas han cambiado. En los ochenta las
empresas madereras extranjeras se mudaron a las últimas fronteras
de las grandes selvas tropicales africanas. E incluso si practican
la supuesta "selvicultura sostenible", abren los bosques
con sus pistas forestales. Éstas son el problema. Los cazadores
van en los camiones madereros hasta el final de un camino y disparan
a todo, desde elefantes y chimpancés a antílopes, aves
y reptiles. La carne es cortada, ahumada y transportada a las ciudades.
Allí, la élite urbana pagará más por la
carne de bosque que por el pollo o la cabra. Es su preferencia cultural.
El
comercio no es sostenible. Y la situación empeora porque se
paga a los cazadores indígenas para que cacen para los campamentos
de tala de árboles, donde trabajan tal vez más de 2.000
personas que antes no vivían allí. El Instituto Jane
Goodall es una de las siete ONG que forman parte de la Sociedad del
Bosque de la Cuenca del Congo que, con financiación de EE UU
y la Unión Europea, trata de reducir el comercio de carne de
bosque. Trabajamos con otras ONG, funcionarios públicos, agencias
donantes y empresas madereras y mineras. Tratamos de educar e involucrar
a la población local, ayudando a mejorar sus condiciones de
vida (como hacemos con nuestro programa TACARE alrededor de Gombe).
Si
el comercio de carne de bosque continúa al ritmo actual, los
grandes simios podrían extinguirse en la cuenca del Congo en
los próximos 15 años, al igual que otros animales. A
menos que tengamos éxito, casi todos los maravillosos animales
de la cuenca del Congo se extinguirán. No debemos dejar que
esto ocurra. En nuestro trabajo nos ayudan los más de 115 pequeños
chimpancés huérfanos de nuestro asilo de Tchimpounga.
La mayoría de sus madres fueron tiroteadas para ser comidas.
Animamos a las poblaciones locales, especialmente los escolares, a
visitar el asilo. Y cuando los visitantes ven como nuestros chimpancés
se abrazan, se besan y se sujetan las manos, usando objetos como herramientas,
y cuando miran fijamente dentro de sus ojos, de cerca, se dan cuenta
de cómo se parecen a los seres humanos. A muchas visitantes,
cuando parten, se les ha oído decir que no volverán
a comer chimpancé nunca más o visitar un restaurante
que sirva carne de chimpancé. Estos huérfanos son realmente
embajadores de sus parientes salvajes.
Hay
otras razones para la esperanza, a medida que más y más
personas de todo el mundo comienzan a comprender el peligro y quieren
ayudar. Si perdemos la esperanza, perderemos la lucha, porque sin
ella caeremos en la apatía, y se seguirá comiendo a
nuestros parientes vivientes más próximos en la naturaleza
hasta que se hayan extinguido.
Publicado en la revista World Watch
Edición
y Traducción, José Santamarta
Director de World Watch edición en español.
http://www.nodo50.org/worldwatch
Foto C. Thiriet
/Peter Arnold
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