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¿Maldad necesaria o ceguedad?

Poniendo Fin a la Práctica Cruel de la Matanza
de Caballos
Por Christopher J. Hiede
Para
la mayoría de los americanos la industria de matanza
de caballos solo existe en la frase "haberlo tomado
de la fábrica de pegamento," pero esta antigua
frase está despreciada. Los abandonados, sobrantes,
o apartados caballos considerados agobiantes caen frecuentemente
víctimas de matanzas en los Estados Unidos para el
consumo humano.
AWI ha luchado desde hace tiempo en contra de las crueles
e inhumanas condiciones de los mataderos de caballos. Las
facilidades de estos mataderos no son diferentes y podrían,
de hecho, ser peores. Desde que los caballos en los EEUU
no son criados por su carne, los mataderos de caballos logran
evitar la mayor parte del poco olvido que existe. Hasta
el 7 de Diciembre de 2001 no ha existido ninguna regulación
en los EEUU que dirija el tratamiento y se preocupe de los
caballos durante el transporte a los mataderos.
Los caballos llegan a los mataderos de varias formas, todas
desafortunadas. A veces son enviados individuales o en grupos
sin ser capaces de complacerse de ellos. Otras veces son
retirados o heridos en carreras de caballos, colegios de
equitación o muestras, caballos salvajes protegidos
federalmente, o caballos robados. Las subastas proporcionan
una fácil pero irresponsable forma por parte de los
propietarios de deshacerse de un animal que pronto querrán
vender. Esas ventas de subastas conocidas como "compradores
asesinos" son luego embarcadas en remolques de cubierta
tanto tiempo como varios días sin agua adecuada,
comida, etc. hasta llegar a los mataderos donde los trabajadores
abusan de ellos en el momento de la matanza.
Para entender mejor la crueldad de los mataderos de caballos
fui a una de las tres siguientes bases de EEUU, propietarios
extranjeros de mataderos de caballos (dos en Tejas y uno
en Illinois) como testigo de esos lugares. No me llevó
tiempo darme cuenta que todas las horribles historias iban
a probar la realidad ante mis ojos en los 45 minutos que
estuve allí.
Localizado en la parte trasera estaba una cubierta con remolques
cargados con caballos. Ellos llenaron ambas hileras y eran
incapaces de permanecer de pie con normalidad, forzados
a mantener sus cabezas bajadas. A pesar del hecho de que
varios caballos que pude ver tenían cortadas y sangre
en sus bocas y narices, todos parecían sanos y bastante
jóvenes. Sólo unos cuantos caballos en el
tiempo que fueron quitados del camión estaban todavía
cargados cuando me fui. Cuando algunos fueron quitados del
remolque, los trabajadores les golpearon con largas barras
de cristal a través de los agujeros del remolque.
Los caballos, típicamente unos sensibles animales,
se resbalaron y cayeron de la rampa solo siendo azotados
por otras barras de los trabajadores. Todos los caballos
en la facilidad de exhibir el miedo típico con un
comportamiento "de huida", pasaron haciendo movimientos
con sus orejas sujetadas contra sus cabezas y sus ojos bastante
abiertos.
Una vez dentro del edificio más insensibles trabajadores,
de pie en lo alto de la verja que les separa de las plataformas,
pegaron a los caballos en la nariz, frente, cuello y espalda
para hacerlos moverse. Esto continuó así hasta
llegar al tobogán donde son asesinados.
Dos actos de crueldad sucedieron en ese momento delante
de mí. Corriendo por el suelo del granero estaba
un desagüe cubierto de más o menos tres pies
de profundidad. Faltaba una sección en una de las
casillas donde los caballos estaban siendo forzados. Porque
estaban atiborrados en un espacio de pánico, cada
caballo caía en un agujero abierto, sin poder salir
porque el suelo estaba húmedo y resbaladizo. Los
trabajadores continuaban pegando a los caballos hasta que
pudieran tirar sus cuerpos fuera de este agujero. Un dúo
de congestión y pánico, a un gran macho se
le enganchó la pata en uno de los raíles superiores.
Otra vez, los trabajadores procedieron a pegarle continuamente
hasta que el caballo excavando sacó su pata de la
sólida valla de metal, que forzó su pata del
raíl. La ley federal del Departamento de Agricultura
de los EEUU requiere la presencia de un inspector durante
la matanza, pero no se encontró a ningún inspector.
Dejé la instalación con un sentido de absoluta
incredulidad del brutal maltrato. Estos caballos no eran
viejos, débiles, o de días acabados. Eran
adoptables. Uno solo puede imaginar cuantos horribles incidentes
suceden en otros mataderos de caballos cada día sin
ninguna omisión.
Muchas de esa conciencia de esta paciencia simplemente dice
que la industria es una "maldad necesaria", que
la matanza de caballos es una forma responsable de disponer
a los que están enfermos, abusados, o no los quieren.
Sin embargo, esa gente gana de esa industria. Vender caballos
a mataderos proporciona dinero para adquirir otro caballo
o pagar para que lo roben. Esos caballos están siendo
asesinados simplemente porque existe esa opción,
y el dinero puede aumentar. Puede que no haya defensa de
esta industria.
John Hettinger, un propietario de Thoroughbred bien conocido
en la comunidad de Thoroughbred, se ha tomado el asunto
en serio. Recibió varios premios de la industria
de Thoroughbred por su incansable campaña a educar
propietarios y presionar por una prohibición en las
matanzas. El sr. Hettinger, en una carta rechazó
fuertemente una declaración que provino de una "Industria
de Caballos", rechazado su afirmación de que
las "Industrias de Caballos" están en contra
de la prohibición de la matanza de caballos.
Él dijo, "Dudo que no haya ánimo por
completo en este asunto, pero NO hay duda que si TODOS los
propietarios de caballos fueran elegidos para la matanza
de caballos sería algo del pasado". El sr. Hettinger
más tarde dijo que, "Las únicas personas
con una estaca en este juego son un puñado de gente
llamada (dentro de las 'Industrias de Caballos') asesinos
vendedores y la cruel e irresponsable gente que empuja a
sus caballos al fin de su utilidad."
Permitir que continúen las matanzas es simplemente
cegarse ante uno de los problemas más grandes de
la crueldad, abandono, y completa irresponsabilidad. Los
caballos no deberían ser abusados si están
en un circuito o una granja. Las leyes que están
en contra de la crueldad existen en todos los estados y
deberían ser cumplidas cuando los animales están
siendo abusados. Simplemente cambiando una forma de crueldad
por otra no es la solución.
El sr. Hettinger asumió la necesidad de una prohibición
total cuando anotó, "Ausente legislación
a esos de nosotros integrados en este trabajo que están
haciendo lo que pueden para remediar una vergonzosa situación.
Con una prohibición en la matanza podríamos
concentrar todos nuestros esfuerzos en asegurar otros problemas
de calidad de vida de caballos que recibirán más
y mejor atención de la que han tenido nunca."
La organización AWI, la Sociedad Protectora de la
Legislación Animal, junto a la Liga Animal Doris
Day, está trabajando con la Constancia del Congreso
de la Mujer Morella (R-MD), quien introdujo una ley llamada
el Acto Preventivo de la Matanza de Caballos Américana,
para prohibir el transporte doméstico e internacional
de caballos o carne de caballos para el consumo humano.
Al
final de su vida debería ser retirado, adoptado,
o humanamente utilizado si no hay mejores soluciones. Nada
más hace burla de las palabras que por siglos ha
sido utilizada para describir nuestro juego... Deporte de
Reyes.
-John Hettinger-, Administrador, Asociación Neoyorquina
de Carreras
Fuente:
The Animal Welfare Institute
Traducido por Cristina Ramos Pérez
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