Las ballenas azules son los mamíferos más grandes que han habitado
la Tierra. Los cachalotes son los animales que bucean más profundo.
Las ballenas grises son los animales con migraciones más largas,
pueden recorrer distancias cercanas a las 7000 millas. Las ballenas
jorobadas cantan canciones que pueden ser oídas a cientos de
kilómetros.
Los
humanos aparecimos tiempo después, con un cerebro complejo y
muchas ansias de explorar nuestro planeta. Pero la humanidad
está muy lejos de haberse comportado amablemente con estos antiguos
y benignos animales. De hecho, todavía tenemos la última palabra
sobre su existencia.
Las
ballenas parecen a primera vista seres misteriosos y desconocidos.
Pero cuando tenemos la oportunidad de verlas, de mirarlas a
los ojos, podemos reconocer un aire familiar en ellas. ¿Quién
no se maravillaría frente a una ballena gris que junto con su
cría nadan cerca de un pequeño bote, exponiendo su gran cabeza
a los turistas, tal vez invitándolos a que la rasquen?
Como
señal de la humnanidad las ha cazado ferozmente -llevando a
algunas a la extinción, y otras al borde de ésta. Puede que
algunas especies no vuelvan a recuperarse. ¿Porqué sucedió esto?
Al principio fue por la necesidad de alimentarse, luego para
obtener otros productos como su aceite, y ahora por la mera
búsqueda de ganancias. No hay razón para la caza comercial de
ballenas. Existe sólo porque tienen prioridad los intereses
económicos.
En
la actualidad podemos conocer la historia de la caza de ballenas,
la cual empezó con las especies fáciles de cazar (las que habitaban
en aguas costeras). A principio del siglo XX, cuando surgió
el arpón, las ballenas de la vasta región antártica se convirtieron
en los nuevos blancos. Miles de ballenas fueron cazadas sin
piedad. En los años 60, con flotas perfectamente equipadas,
la caza de ballena se extendió por todos los océanos.
La
forma de cazar las ballenas sigue siendo la misma:
La
persecución no es silenciosa. El ruido del sonar, las hélices
del helicóptero y el motor de los botes, indican que una víctima
ha sido encontrada. La ballena, nada rápido y en silencio, pero
pierde aire y fuerza a medida que sus predadores le pisan los
talones con sus infalibles armas. Se escucha un cañonazo que
suena como explosión. La profunda herida en el cuerpo del animal,
provoca una fuente de sangre y espuma. El gentil gigante del
mar se sacude en una última expresión de miedo y agonía.
Entonces
se produce el silencio. El cuerpo sin vida está lleno de aire,
por lo que flotará. Una boya se clava en uno de sus costados.
De esta forma, el barco factoría encontrará el cadáver y podrá
recogerlo. El mayor de los animales será procesado en menos
de una hora. Mientras tanto, la flota sigue su búsqueda de nuevas
víctimas.
Increíblemente,
esta escena se repite a pesar de la moratoria. Los barcos factoría
japoneses todavía recorren las aguas del océano Pacífico y el
Antártico. Los balleneros noruegos, que matan ballenas minke,
no sólo utilizan arpones, sino también rifles.
Además
de esto, las ballenas tienen otros enemigos como la contaminación,
la sobrepesca, y el agujero de ozono en al Ártico, el cual amenaza
al krill, su fuente de alimentación. Los desechos tóxicos que
se vuelcan en los mares, están, literalmente, contaminando sus
tejidos. Se cree que muchas muertes y varamientos se deben a
fallas en el sistema inmune. Con estos factores poniendo en
duda la viabilidad a largo plazo de los océanos y sus habitantes,
es preciso que no agreguemos más incertidumbre, cazando ballenas
por costosos platos de carne.
Sin
embargo, el conocimiento no siempre es sabiduría. La vida en
la Tierra es ancestral, y el ser humano y su ciencia, son todavía
muy nuevos. Por comparación, las ballenas son una tribu milenaria
frente a los humanos. Durante 30 existencias de la raza humana,
las ballenas han sido los seres con mayores cerebros y más inteligentes
de este planeta. Carl Sagan, en su libro "Los dragones del Edén",
escribió: la masa cerebral de un cachalote maduro, pesa alrededor
de 9 gramos, seis veces y medio más que el de un ser humano
promedio, ¿qué es lo que hace la ballena con esta gran masa
cerebral? ¿Existen pensamientos, memorias, artes, ciencias y
leyendas en los cachalotes?
En
la primera parte del nuevo siglo, los barcos japoneses han respondido,
masacrando cachalotes. ¿Qué nos enseñarán esas muertes sobre
estas ballenas? Seguramente nada que no sepamos. Sabemos que
todos somos ciudadanos de este mundo, y que nos tocó un lugar
de privilegio, debido a nuestra fuerza e inteligencia. ¿No tenemos
entonces, la responsabilidad de preservar lo que una vez casi
destruimos? ¿O seguimos en una etapa de total desinterés por
toda especie que no sea la nuestra? Por suerte, no. Esperemos
estar en el comienzo de una nueva era, en donde la relación
humano-ballena se recupere, como cuando la ballena gris nada
tranquila con su cría, confiando en las personas del bote, creando
un puente entre dos formas de vida totalmente únicas, pero que
en fondo, se necesitan.

Fuente:
The Humane Society of the United States
Traducido por Facundo Moyano